Los siguientes y anteriores textos e imagenes pueden herir la susceptibilidad de personas susceptibles, ante eventuales quejas ruego disculpen y sepan comprender que ni mi, ni su período de vida es color de rosa. Siempre echo en cara el ejemplo de E. A. Poe, un incomprendido. Ahora odio las comparaciones, pero miren bastante más abajo en este blog si quieren cantos a la vida. Ah, y por favor no recomienden esto a cualquiera. Además, esto esta por cerrar, cansado de banalidades. El autor
miércoles, febrero 14, 2007
martes, febrero 06, 2007
labios de apoyo
un labio en que apoyarme
o como se diga
en la oscuridad
ese silencio
gozo el eco (?)
miro matafuegos junto a las ventanas
las fotos que observo observan
instantes arrebatados
esa culpa pesa
igual que reflotar cuestiones
sin equipo de seguridad
necesito un labio en que apoyarme
una vez me quite la escafandra
g. g.
1.02.007
domingo, enero 21, 2007
Niños hablando como Shakeaspeare con sus amigos invisibles/
en las rocas húmedas de sal de enero/
busco un hueco donde las olas no estallen/
y pequeños lagartos hacen lugar/
una base tranquila para atracar mi corsario/
y ver costas dominadas por tesoros de minúsculos cofres/
la pequeña nube piloto anticipa tormenta/
pero el ojo del huracán dejé en otro continente/
a 100 pasos de la marea alta/
bajo el bastión de un banco árabe/
durante una noche de octubre/
ojos del celeste del ojo del huracán más celeste/
dominado por azar/
perdido en ley/
las palabras sirven ante un mineral arcano?/
encontré su botella lanzada al mar/
años hacen de tu partida/
deberías conocer tu hijo/
jamás mascaron alguno de proa/
igualará su belleza y fuerza/
i how much to do/
on this lonely island/
but the winds have a salt/
& the ground is impossible to work/
you leave me some October day/
los niños hablan con sus amigos imaginarios/
palabras elegidas/
que aún desconocen/
y alguien jamás enseñó.
g. g.
17.01.006
jueves, enero 18, 2007
Suertes en juegos
Fue el día que la mujer murió jugando en el casino.
Desperté pensando eran las 12 del mediodía y miré el reloj. Todas las agujas indicaban las 12:00:00. Que loco pensé. Y me levanté.
Más tarde me di cuenta que no tenía fuego. La noche anterior rompí el encendedor que tenía y compré uno antes de comer algo por ahí.
Por la tarde eché una siesta y desperté pensando que eran las 4: 44. Y lo eran cuando miré el reloj. Es demasiado, pensé.
Un pájaro golpea el pico en el cristal de la ventana y se va.
Por la noche en un cyber alguien dijo que una mujer murió jugando en el Casino.
Más tarde, en el trabajo, encontré dos encendedores y al salir una chiquilla me esperó para ir por una copa.
Ella derramó unas lágrimas cuando lo hicimos. Sos tan dulce, me dijo. Y se fue.
En la lotería no salió nada de lo que aposté.
g. g.
15.01.006
miércoles, enero 17, 2007
miércoles, enero 10, 2007
Mar del Sud
Un perro negro al otro lado de la plazoleta entra a una casa de panqueques, y ladra por uno. Además no tiene una pata.
Un hombre en el café a mi lado ríe y le dice a la niña:
- ¿Porqué llorás?
- No te rías. ¡No! ¡Basta!
Alguien, también cerca, lee en voz alta, lenta y pausada, y en inglés, algo sobre Dios. Lee a alguien que mira el cielo y las nubes esperanzada.
-Jejejeje. Bueno. ¿Qué hicieron hoy?
-Caminamos en la playa, como todos los días. Y entramos al Hotel.
-¿Vieron fantasmas?
-¡Tonto! ¡No lloro por fantasmas!
El perro negro se acerca cruzando la calle. Alguien golpea y clava en un techo, muy fuerte, y muy cerca. Alguien pasa y pregunta a otro si tiene gatos siameses o gatos comunes.
El licuado de durazno se calienta al sol.
-¡Nunca vas a ser mi papá!
La niña sube a la bicicleta y se va. Llora.
-¡Chau Llorona!
Baja la vista al Clarín.
El perro negro se rasca bajo una mesa, también peligrosamente cerca.
g. g.
28.12.006
domingo, diciembre 31, 2006
Making some gods
jueves, diciembre 14, 2006
Silbar entre Caníbales
Puedo silbar entre caníbales.
Simplemente la roca que detiene el río.
No puedo saber donde elegir morir mis manos
cuando el colectivo recorre un lago de infantil profundidad
Los reflejos de un cuerpo acostado
y una boca besándole el sueño/ensueños
Multiplicación de correcciones acomodaticias
El piso es un observador indulgente
preparó el perdón de las aguas y al cielo
El Sol no cuenta
Algo mira inobservado su bolso marrón
Hace señas furtivas/Sus hijos nacerán rubios
Lloverá el día que nazcan/Sin miedo en sus ojos
No perdones lo que desconocido sobrevive
Acorralamiento,
ingenuo se mueve junto al resto
Los ojos de las victimas
distendidas en el patio del matadero juegan
se alimentan y duermen la última noche
cuando el mercado de Liniers les fije la hora
Mientras camino lo que no caminé el último año
en Buenos Aires me pierdo,
me dejo llevar, me introduzco en sus cavernas
Poco ha cambiado
A veces poco cambian las plantas
algunos días florecen
Ha sido un día florecido
Mil círculos anecoicos en el piso
bañados de fluorescente blanca luz
presionados por millones por toneladas
de pies en tránsito, en tránsito
No debes mantener la vista en nada más que por segundos
Necesario estar alerta?
La plaga fue dominada
El miedo triunfa incógnito
Los boletos abandonados habrán definido algún destino hoy
Difícil ocultar la familiaridad
entre el pesado cargo del subconsciente colectivo
y la in apropiación voluntaria
deberías conceder la duda,
antes mejor influenciarla,
mejor aún, dudarla
Hay hoy, ahora, una maquina cerebral de escribir
subcutánea. Irrefrenable. El tipo era así
Sólo escribía en subterráneos en tránsito
Alguna vez lo hizo en trenes, en su casa,
en bares y transportes
Antes descubrió la línea "D"
Y no paró
hace tres recorridos ida y vuelta
a diario
o hasta que acaba papel o tinta
g. g.
17.11.006
miércoles, diciembre 06, 2006
Aquello de moverse
Un panorama extremo. Las piernas sangran de pensarlo. La carne considera sus posibilidades y se balancea entre los puntos estables de quiebre. Algunos afinados aciertos proclaman valentía o cobardía. Justo ahora regreso entre un congreso de empresarios dignos del dinero que sueñan o del que hablan. Solo en viajar pienso ahora. Y amontono cosas a abandonar. Algunos miran de reojo como dejo a un lado año y medio de vida en una reducida caja de zapatos.
g. g.
15.11.006
miércoles, noviembre 29, 2006
Un apagón
Ayer hubo un apagón. Justo a la hora en que el sol caía. Y la ciudad quedó envuelta en caos.
Me gustan los cortes de luz. Sientes a las personas llenas de estática, como realmente son. Jeje, parecemos hormigas que nos rozamos en la oscuridad buscando azúcares y grasas.
Algunos gritan y otros cantan desde las torres oscurecidas.
Imagino a alguien en un ascensor, desesperado.
Los autos enloquecidos. El carro tirado por un caballo de un cartonero fue un contraste perfecto.
Aún pienso en la persona encerrada en el ascensor, y eso hay noches que no me deja dormir.
g. g.
27.11.006
¿Tenés un cigarrillo?
Saboreó bajo el sol su reflejo. La piel refleja lo que ves. Nada que hacer, más que cubrir la piel reflejada con el canto más sensible de la mano en sentido errático. Sin un rumbo. Solo cubriendo el reflejo que quedaba en el cuerpo con la mano.
Ella mira la revista. Sus gafas le cubren un tercio de la cara. El sombrero le cubre de sombra.
Mira el mar y siente la boca como un pedregal de redondas rocas saladas bajo la superficie oceánica. Levanta la mano.
El Gin Tonic llegó justo cuando una nube cubrió el sol.
Más vida al hielo, pensó.
Camino al coche tropezó con un adoquín mientras ella saludaba a un empresario textil.
La dejó en su casa.
Se dio una ducha. Buscó hambre dentro de la heladera en la cocina a oscuras.
Llamó a Ágeda.
Le dijo que esa noche viniera.
Y que trajera cigarrillos.
g. g.
26.11.006
miércoles, noviembre 08, 2006

y consuma el sueño de aquellos que pensaron en dragones alguna vez
de haber sabido que paseaba un burro
en la puerta trasera del infierno de algunos días,
cuidándolo
de bestias diferentes a las temidas
me hubiera quedado en casa,
pero,
porqué pasear un burro?
no lo sé
pero fue inútil el fracaso
veámoslo.
las moscas justo ahora se alimentan del cuerpo.
el dragón, verde en traje mortal
sin ganas y de un mordisco mítico
la mitad del viejo burro desapareció
la victima fue mi peso toda una vida
jamás le cargué un algo encima
iba a mi lado cuando quería
iba a mi lado a donde iba
el burro sabía nadar,
comer pastos y andar,
además cagaba y rebuznaba que daba miedo
viendo las moscas junto a su medio cuerpo
me hace odiar al dragón
algún día pensé:
una dama salvaré del dragón hijoputa
pero no hay dama de por medio
las princesas recorren países sin miedos
sin cosas ocultas, solo afinidades diferentes
al camino del principio y del fin
hoy busco al dragón
dejo carteles en las panaderías de los pueblos
pregunto a la gente si vieron uno
les cuento del burro
y todos hablan de princesas
un día después de una lluvia
sobre una montaña mediana
donde buscaba huellas
una humareda escapaba
de una oscura grieta de miles de metros
bajé cual hormiga
por rocas afiladas
durante casi un lustro con todas sus horas
y encontré dentro al dormilón verde y maloliente
lo até con las cadenas que llevaba,
suficientes para subir las lluvias al cielo
hasta que el gigante despertó y no se movió
hablaba pausado con agradable voz
como decirlo,
como cuando alguien tiene
esa extraña seguridad de seducir para quitarlo todo,
y habló del burro, de princesas y fantasías
pero cometió un error,
trató de liberar su cola de las cadenas
y debí de cortársela
intentó otra vez hechizarme con palabras
y su lengua corté
un haz de fuego se desató de su boca
y en silencio entre llamas y gritos
peleamos meses de un rincón a otro de la grieta oscura
hoy he cambiado de lastre
burro viejo por dragón
y no es mala vida
la de cazador de princesas
gg
10.006
martes, noviembre 07, 2006
lunes, octubre 30, 2006
jueves, octubre 26, 2006
No será necesario apagar la luz cuando duermas

otra vez esa sensación extraña
veo las cosas como un niño,
sin sensación de ningún terror,
el agua junto a los botes no tiene profundidad
y los peces grises debajo las líneas de flotación
como pájaros
y el sentimiento de alejarme está en su mejor punto
ya no veo adultos por ningún sitio
solo el sonido de un motor que arranca y
gaviotas que se disparan al cielo
y los peces que se juntan y me llaman
intento agarrarlos
pero el agua apenas está fría
que no se siente
y estoy con ellos
se dispersan cuando entro
cuando muevo los brazos
y de a poco vuelven a acercarse
lentos,
y en el fondo hay más,
y de más colores
y …
y ya no es necesario respirar
lunes, octubre 23, 2006
Imagen en el club, la tierra o el lugar exacto de las palabras perdidas

Un frente con la espuma sobre el borde mismo del fondo del horizonte enajenado por el color plomo de la propia tormenta prefijada entre las subrepticias consolidaciones entre las horas quinta y sexta o en las luces plenas y últimas antes la caída del astro Rey. Del plomo color de la tormenta decía, del color sobre lo final, sobre el final de la imagen y su impresión de agonía sobre el borde de espuma de la playa, la blanca línea móvil junto a su sonrisa coleóptera vagando inexorable hacia la cámara.
gg
22.10.06
sábado, octubre 14, 2006
La gran mascota del escriba

Alfredo, hoy, mi viejo, me dio una sorpresa. Yo sabía que hace un mes atrás, o incluso más, una lagartija se había metido en la casa. La vi primero en mi habitación un día que desperté y estaba posada sobre, o debajo, el rayo de la luz del sol que penetra entre las terrazas por el patio interno. En cuanto me vio desapareció. Algunas otras veces la vi escamoteándose de aquí para allá. Pensaba que él no la había tenido en cuenta, que no la había visto. Pero no fue así. El sabía de ella tanto como yo. Sabía que los días de sol, eso es casi todos, la lagartija asomaba al sol. Allí donde daba, ella aparecía, aunque sea unos momentos. Luego volvía a desaparecer. Pero esta noche él me sorprendió. Nunca hablamos de nada. Nada de nada. Más allá de cómo fue el trabajo y que sabemos de la familia eso y algún etc. Esta noche vino y me dijo, vení.
Dejé lo que hacía que era beber una cerveza. Pero llevé el vaso y lo seguí hasta la cocina. En un rincón donde casualmente nunca ocupamos con botellas o cosas había simulado una pequeña miniatura de playa de arena y dirigió una lámpara de 300 V que emanaba suficiente calor. Y allí, en su arenal, la pequeña lagartija cargaba su generador de calor a piaccere. Me dijo, vi un documental del nacional geografic y decía que necesitaban calor para su sangre. Y me sonrió. Además, fijáte. Les había sacado un ala a varias moscas y a algún mosquito y cada tanto se los echaba cerca y el pequeño y blanqueado reptil se les echaba encima con un movimiento apenas perceptible. Miré a mi viejo como sonreía como si se le hubieran anunciado que ese era su nuevo hijo. Y así sonreía. Eran días repetidos y aburridos allí. Era una vida rica pero tan vacía como esa playa donde vacacionaba la lagartija que un día llamó Rosario no se porque.
gg.
14/10/2006 1:39:03
domingo, septiembre 24, 2006
lunes, septiembre 11, 2006
Sueño XXXIII
Relato real de Año Nuevo esteponero
Ella dijo: mi padre trabajó con Porcel.
Lo recuerdo bien. No es que ahora lo recuerde debido a su muerte o cualquier cosa. Es que se me vino esta mañana a la mente quizás porque la vi en la panadería o porque su padre trabajó con Porcel. Los conocí en año Nuevo, fui a la casa de ellos junto con amigos de paso hacia algún lugar y allí quedamos estacionados, bebiendo casi demasiado Cardhu sin hielo. Pero en medio de una frase salto aquello, mi padre trabajó con Porcel, en unas películas. Y bla bla bla. Aquello me quedó grabado, el resto que hice esa noche es perfectamente olvidable.
gg
(Dream XXXIII real Story of esteponero New Year
She said: my father worked with Porcel. The affluent memory. It is not that now its death or any thing remembers due to. It is perhaps that this morning came to me to the mind because I saw in the bakery or because his father worked with Porcel. I knew them in New Year, I along with went to the house of them friends of passage towards some place and there we were parked, drinking almost Cardhu without ice. But in the middle of a phrase jump that, my father worked with Porcel, in films. And bla bla bla. That I had left engraving, the rest that I did that night is perfectly forgetfulnessable.)
domingo, septiembre 03, 2006
jueves, agosto 31, 2006
examen o práctica de tiro (palabras al nada ése)

mientras esta fruta verde
haga lo que haga
la costa será costa
y el sol romperá la escarcha
nada más
pero hoy cargo gasoil
con tarjeta
y una perra me sirve café
y lo vuelca
casi lento
en mi ropa de trabajo
hay días que el kiwi
es un elixir
pero un kiwi duro
ay mamá!
te desatornilla la carótida
como tampoco
nadie me volcó nada
gg
31.8.006
sábado, agosto 26, 2006
martes, agosto 22, 2006
sueño IXIII
parado frente a la hoja en blanco
con un miedo terrible y una falta de identidad acuciante
aun sigo sin la idea, pero aun sigo
aunque no parado, torcido en la silla,
jugando juego juegan jugando
con un cigarro
que ya fumé buscando la idea
es como si estuviese viendo un hueco
nada,
tengo calor, fiebre y silencio
todos buenos ex colegas que hoy no ayudan
solo se me vienen ideas de publicidad de automóviles
estoy hecho un fiasco
un trozo de inerte sobriedad
tiro líneas al hueco
pero pican el sueño
más desesperación
y ganas de salir corriendo de esta hoja vacía
gg
22/08/2006
3:10



























