jueves, julio 16, 2009

Poema judicial






Folio XIII
Intento Persevero
En lo malo, en lo bueno
Dejar huella
En el puto polvo caminado
He visto en la sombra de las Dunas
El secreto del lenguaje
Y lo recuerdo


Folio XVI
Las artes, je
Silencio
Una apoplejía que se distiende
Las formaciones se reúnen
Las informaciones esperan la orden


Folio XVII
Muy suave, debajo de algún techo
Y desgastado
Algo tiene que ver
Conmigo, tigo, sigo
Prosigo
Junto a las torres
El papel abandona al píxel
Una pequeña llama transita
Enmudece (humedece) el
Pasado
Como agua de váyet (váter)


Folia XXXCV
Quizás no,
Algo sabrá de tu ausencia
Modificar algo seria cambiar
Un destino
Claro, es necesario no dormir
Descubierto
Quizás si


Folio I
Mientras una venda cubre
Un ojo
Cualquiera puede interponerse a
ese mirar
(justicia)


Folio IVII
Ayer recorrí descalzo un
Mar
Las olas cubrían mis pies
A intervalos precisos en fin
Sincronía cautivante, pies
Pasos agua
Pies pasos agua
Y así
Recogí una piedra
De la línea de la marea más alta y la lancé
Dio en la boca abierta de una ola


Decreto (Folio grande)
Quiero,
Mientras haga este discurso,
Que esa dama del público
Me chupe la polla
En tanto
que aquella
la q esta a su izquierda
un poco mas allá,
si tú!
Me siga y se deje por detrás
Eso es decreto
Mi deseo
Mi ley
Arrastrare la Ley
Conmigo
En este recorrido hasta
Que la ley sea mi palabra
Mi palabra ley


Folio Quincuagésimo
Da una perspectiva
Que inquieta


Archivar
Sello
Firma






Gg
2009
Barbarella

domingo, junio 14, 2009

Título perdido

Trigal q triga
Cabras q cabran
Cuento autos adelantados, por adelantar y q nos han adelantado
Milla dividida uno punto ocho es 6 tres km a Sevilla, a kusturika y su tropel
Escancio huecos boquetes cerebrales bogando espacio para cumular nueva/as
Limones que limonan
Olivos que olivan o liban
Recuerdo pastos que vacan
Edificios que evacuan ascensores edifican sus noches de ventanas encendidas del fuego constructor
El ángulo de la pared q hace ángulo con la pared frontal y lateral con la cama y el techo angula las dimensiones y sostiene al piso en el sitio real, el resto posee la forma imaginada, nada nuevo pero innova saber q se mantiene así desde entonces hasta el futuro q promete suceder, algo inevitable si se tiene en cuenta que he puesto el despertador para dentro de tres horas
Por fin la lámpara cuelga al techo de las telarañas de las arañas Y éstas del interruptor!

Gg
Marbella-Sevilla
5-2009

miércoles, junio 10, 2009

La orgasmera y el orgasmero




Ella decide sus orgasmos casi como respirar. Un acto reflejo son sus orgasmos o sus actos.
Y simplemente yo he descubierto como inflingir orgasmos. Puedo usar la mirada, pero también aficiono todos lo otros sentidos cualesquiera sean estos o sus artilugios. En fin que el viento amontona las historias y dos historias se unen para conformar algo tan vasto como las letras desperdigadas en las estrellas de un cielo de febrero como esta noche descubrí al despertar de un sueño aunque resumido justamente en este relato corto en el que sumo las esperanzas por abreviar lo que considero casi inefable.
La orgasmera y el orgasmero caminan por las calles en diferentes direcciones y cruzan sus miradas al girar una esquina. Dos pasos después ella muerde sus labios apoyándose en la mirada de él, junta las rodillas y emite un reprimido murmullo finalizando o poniendo el punto a su orgasmo. Ya la mirada postrera y descansada de ella fijada en el suelo mirando el recorrido del pasado clímax y sintiendo el aire caliente de unas palabras que le invitan a un café y orgasmar a 16 centímetros de su oído derecho hacia el café sobre el que están parados justo en la misma acera.
El café con leche de ella y el cortado servidos en vaso el primero y en una pulcra pero desgastada blanca taza con un sobre de azúcar el segundo y aunque amargo el café mas pequeño que bebió de un sorbo él para recorrer los sabores latinoamericanos desbordantes desde una Colombia lejana fueron testigos de los continuos y contiguos orgasmos seriados desencadenados a partir de miradas, roces, olores, sabores, y murmullos en las primeras cinco intervenciones que produjo el orgasmero a la orgasmera orgasmada con orgásmica orgasmicidad. El café con leche medio bebido quedó en la mesa junto a las monedas que abonaron las dos bebidas tanto protagonistas como víctimas de los derroches de jugos vaginales que humedecieron la silla y suelo del pequeño bar de aquella modesta esquina donde el encuentro de dos turistas del orgasmo hicieron su pequeño y no tenue encuentro, ambos turistas de la soledad, y ambos cuasi como turistas siguieron sus pasos en sus respectivas direcciones continuando sus anónimas secuelas.



Gg
10/02/2008 02:42 p.m.
Marbella

martes, junio 09, 2009

Wen sevilla Alpha Blondie

video

Malagueando c/ Delfina, Walter y NoraLuna en Noche blanca d eLuna Llena


























viernes, junio 05, 2009

JJJuuuuu iiiiiyyyyyyyyúuuúúúúúúúu´( Volví )


Aiirrrrrrrrrrrrr FFrrrrraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaanncce

encontrar ( hacer ) un salvavidas (en una fabrica) podria ser la solucion que haga que no tambalee la suave fragilidad de las mentiras de un gobierno que se desgasta lentamente en su imagen mediatica e omnipresente. Asi que si pues la jugada brasileña de hacer trastablillar esta apenas firme pista de que eran restos reales ha desecho una escenografia de cartón sucinta a evitar una campaña naval en pos de quien sabe que trozo de esperanza flotante. Ahora la movilizacion de buques, aviones, minisubmarinos, patrullas civiles costeras, ademas de los medios que seguiran a este circo en caso de no obtener resultados, porque el desarrollo de elementos para destruir es mas eficaz que el de recuperar vidas o maquinas q los transportan.
Ahora el porque de toda esta cuestion? Porque me cuestiono todo esto?
Jejeje, buena pregunta.
Quizas me este haciendo el periodoista, indagando un poco mas allá, quizás, quizás.
Tambien hay lo otro. Me estoy volviendo un especialista de la Tv, las radios, los medios.
Se antes de dormir que sucederá, cada cuanto habra una cuarta noticia clave en cada día que soliviane a los medios y los sonsaque del letargo y provoque la avidez.
Quizas me he despertado de la siesta con una idea y simplemente la he plasmado.
Soy humano, recuerdas?


Despues t pongo la foto.

domingo, marzo 15, 2009

De profundis profundiss


Sorprende pensar tan temprano en que algunas de las cosas que se harán durante el resto del día poco o relativamente tendrán q ver con la finalidad del todo, con el sentido central donde la adecuación de las circunstancias abogan por la sentencia absoluta. La decreciente, por ejemplificar, manera en que la noche incrimina al día y sublevados avanzan hacia la formación de una intrepidez, hacia un punto variable en el cual se transmuta, o la condición se conserva. Como vivir en un aeropuerto y jamás tomar un vuelo. O la reina de la colmena que jamás ha visto el Sol. El pequeño gran sacrificio o el sentido de oír la respiración de las cosas, recordar cosas sin importancia. Y nadie te podrá decir otra cosa.
Nada tan fácil. Ni tan difícil.
Seguir la línea blanca del mar de nubes, otrora tormentas, otrora Pure blue Sky. Little things. Little things make all.
Tan quemado como uno va y aún no ha gastado un céntimo de día.

Sin embargo alguien, cualquiera, aprieta un botón, enrosca una tuerca, gira la esquina y todo cambia, vuelve a “esa” normalidad, la ordinaria, la acomodada, la conveniente. Así sucede sometimes. Así sucede.
Y reniegas de la vista, del ocio, de la confortable saciedad con un sonido bajo, emitido infra cutáneamente, desde órganos lejanos con un sonido mudo, incierto. Algo estúpido cada vez que lo pienso. Cada vez.
Maldito amor.

Ahora hay una diferencia. 1.
Sentado en una roca miro la cadencia de las olas sobre la superficie quieta y metamorfoseante. Olas magníficas. Lentas, de no más de 40 centímetros. Largas. Puedo ver el fondo rocoso dentro de cada una de ellas, piedra marrón por miles, verdosas, equivalentes una a la otra, simétricas con conformidad e independientes, tan independientes, pobrecitas, sobre el fondo verdemásclaro de la superficie reflejado como un Fisheye.
Como una bonita narración visual sinestésica continua, hiperreal, grupos de peces (véanse cardúmenes en el plural) comen, alimentándose entre las olas del agua del mar con sal mediterránea. Y es una maravilla aunque racionalmente no he salido con cámara hoy. Sabía con intención que esto sucedería. Siempre lo sé. No sin disimulo se que lo sé, y confortado guardo las imagines combinándolas con algún sonido en pastillas o jarabe de recuerdo.
Un pez, un pez totalmente acuático al que veo a 15 metros de aquí, se ha colocado panza arriba un rato, lo miro desde la piedra donde estoy sentado con zapatos de 129 €, y luego una ola llamada “Suficientes perros miran sentados” de 65 años y del Báltico, lo eleva arrastrándolo un poco de lado mostrando la plateada forma de su inferior lado como una cuchilla retozando. Derivando.
Son olas tan suaves y la arena tan amarrada al cielo.
A la derecha la profundidad no alcanza 10 centímetros. Otro grupo de peces (Observar que tenue redundancia. Redundo: véanse cardúmenes en el plural) con los lomos, aletas y colas fuera del agua se alimentan moviendo las rocas y ¡lanzándolas fuera del agua!
Una mariposa nocturna o polilla camuflada perfectamente con equipo de tonos satinados y tópicos se mueve con movimientos medidos y graduales lenta al borde de la resaca de las olas hacia ésta roca. Por la noche ha perdido el rumbo quizás. ¡Si lo hacen las ballenas! piensa en voz alta.
Y da otro paso hacia mí.
A centímetros de mis ojos, sobre la superficie del agua estancada un triángulo oscuro, y vertical en el plano, merodea característicamente. Merodea y merodea el contorno de mi sombra. Luego como un claxon mordisquea algo, se sacude, se retuerce, llevándose un trozo. Lleva algo al agua profunda…
Suena el teléfono como un claxon otra vez. Un helicóptero pasa ultra bajo, las sombras de las palas lamen 9 veces la porción de sol que me estimula. El teléfono otra vez claxonea. El horizonte se ha llenado de cargueros y acorazados con remolcadores que los acercan a ésta roca. A mi lado una niña se quita sus remeras. Me mira en tanto. Tiene ojos de agua profunda.
El mar crece. Enloquece, desmesurado, hacia aguas profundas.



Gg
14.03.009
Marpella




viernes, marzo 06, 2009

La plaza donde juega el recreo a los niños, la cosa vende coles




--------viaje al centro de la noche (mujeres que fuman)
--------(¡Nosotros, uníos!)
la prolongación afectó algo, pero el gesto comenzó a suavizarse
a incitarse, a pedir algo más (aunque todo es así, todo incita a cambiar el cambio)
esta mañana en la ducha no canto
ni uso espejo, no jabón,
no toalla
agua solo
luego café

todas las historias continúan de un momento a otro, esto parece seguir,
cambios leves cada vez, de ser travestido, de futbolista
de medico
de pierna
trozo de madera para diente
aceite
gota

de acuerdo a la temperatura diaria, a la premura de la idea, al sentimiento razonado luego del café

martes, febrero 24, 2009

reencarnación carne viva 2009-02-25




Estoy mirando desde hace días todas las sombras de la casa desde un nuevo punto de vista, las sombras y las otras sombras.
Hoy cerré una ventana, que justo ahora da a mis pies, de una manera diferente, es decir, que no la cerré totalmente, solo la acerqué a su cierre, la entorné. En fin que miraba el pequeño reflejo que ésta produce hacia arriba gracias a la luz del exterior, un pequeño reflejo semi circular, un halo suave y de color ambarino. Una breve sombra lo recorta un instante.
Nada, el silencio en la noche de silencio del casco antiguo de ésta Marbella, silencio que dura rato más, como en cámara lenta, sobredimensionando todo. Algunas gotas a través de las paredes, una risa lejana con pasos. O el sonido de la ventana abriéndose... Abro los ojos.
Debo explicarme mejor. Lo que llamo ventana son unas hojas de madera que cubren los cristales de la ventana, unos postigos, y al cerrar éstas, o éstos, o entornar, o pocoabrirocomosediga, se produce el efecto al que me refería. Entonces, que la hoja de madera ésta, que debo aclarar antes que sea tarde fue puerta de una heladera antes, repentinamente y muy suave y con un pequeño sonido quizás algo delator se abrió sin que mediara corriente de aire o cosa cercana en el silencio de la noche de los tiempos. Creo en fantasmas. No me molestan, al menos los que viven con uno, remordiendo la conciencia y cambiando situaciones en vez de modificarlas. Armonía...
Pero retornemos un poco atrás a el mismo momento en que digo que abro los ojos, o cuento que abro los ojos en una frase en la que vale la redundancia, pues ¿entonces qué? La ventana, postigo, que fue puerta de heladera ¡está abierta! y desde donde llega la luz una mano enorme aparece y ¡me agarra el pie! Intenta quitarme de ésta historia, lo doy por hecho. Es tarde, cerca de las 4 creo, entonces le lanzo algo para alejarla (tengo un insomnio aberrante hoy) un frasco de mayonesa primero, luego una lata de atún abierta, un trozo de queso triangular, una botella de vino blanco que nunca voy a beber y que también está abierta. Ahora todo se torna confuso, porque busco más proyectiles en mi heladera siempre vacía y también caigo en la cuenta de que la mano ahora intenta agarrar algo que está debajo mío. Ya sé lo que es. Estoy resignado. Ha ganado. Intento agarrarme de la rejilla inútilmente, ya no recuerdo como mover los brazos. Y el sopor. El sopor insoportable de todo ésto. La mano agarra el plato donde estoy recostado inmóvilmente. Soy un filete grueso con mucho hueso. Vago, durmiendo.


Gg
Marbella
04.25 a. m. 25/02/09

sábado, febrero 21, 2009



carnes en carnaval
(el vendaval, la vorágine)
el filo en el centro de la carne
el escindido límite
la porción relativa
el eterno rival lacónico dentro la insuperable faena del ausente
las prácticas sórdidas del oficio inserto de la gula
las proporciones, las mediciones, el pesimismo coral (carnal)
el fin, la boca de la ola en las tráqueas de la costa
(la gaviota flota paciente, espera la alimente, espera mi cadáver,
mis ojos en el cadáver)
el destello del agua contra la luz de cien nubes
viví algunos días en otros sitios
diferentes puertas de entrada
ventanas
los peces en el agua











Gg
Marbella
22.01.009

viernes, enero 23, 2009

StickY




Está diana. Han llegado de Tailandia con Alex. Comemos como pastillas escuchando las historias. Nos traen regalos. Pantalones vietnamitas. Un colgante. Un señalador de libros que tiene escrito “100 % Elephant Dung Paper” y no huele.

Luego bailamos.





Gg
22.1.9


viernes, diciembre 26, 2008

Imagen al contraste





Alineación al centro











Fue por una repetida alusión,

Entender que nada vaciaba,

Otra de las cosas perdidas,

Entre los caminos con sus cruces

Entre los despiertos a la hora

De escapar del patíbulo ennegrecido

Una alforja Con los dientes,

Papeles, cosas De mujer

Que son miles en un recipiente

Cuelga del hombro en la esquina

Afuera, bajo la lluvia, llueve,

Una cosa lenta se desprende de quien sabe dónde

Hasta donde se puede ver

Quien cruza, como si el agua no impidiera,

Desde el ángulo de visión hasta las palabras

Tal vez después,

O hace ya rato la noche está aquí

La luz q se ve en películas

Se ve aquí como en una película

Hasta el sonido animal de los coches

Flllsssshhhhh incordia a este momento

Como si fuera el único

Donde todo (véase lo visto)

Comienza a tener un sentido

Me veo (esa luz en la espalda)

Caminar hacia distintas luces (las luces al frente)

Gg

24.12.008

Marbella


















lunes, diciembre 22, 2008

Taormina









Oficina a oscuras.

En la oscuridad de la primera mañana.
La mañana antes del sueño.


El agujero quedó a un lado del cuadro, algo alejado de los otros siete.
Cordita. Le gusta el olor a pólvora en la oficina. El olor a cordita. Claro, antes del primer cliente. Por supuesto.


Taormina, Nochebuena.
Diferentes harapos le atraviesan los pensamientos. Diferentes detalles. Demasiados son ninguno.

Sopla el cañón y el resto de humo lento se une a la decoración ambiente. (Una silla bajo el cuadro, aserrín, un escritorio y la silla que su culo cubre ocho horas)
Desde que las formas son formas y por ende deviniesen en sus estados éticos, morales o metódicos, miles de transiciones pasaron.



Ahora soy el verdugo.
Me pagan por eso.
Y bien… Bienvenido.





Gg
22.12.008
Marbella

Non solaris












Como criticar lo q me gusta. Como evitar hacerlo

Formalidad el destino. Intento no evocarlo ahora. Es mejor no evocarlo. Diré entonces que todo esto es real, ha sucedido durante el último mes.

Comenzaré contando un sueño que tuve y me impactó porque fue lo que comenzó con esto. Ya bien sabemos que no sueño, no tengo sueños al dormir, lo que me lleva a pensar q lo que vivo a diario es el sueño. Pero venga. Sigamos. Al despertar soñé q estaba en una estación esperando a alguien. Esa persona llega y me muestra un camino. Tal vez debería haber tomado ese autobús o tren, no recuerdo al medio, pero recuerdo fue el 635. Y partió.

Me fui caminando con esta persona. Y se llamaba Don Juan.

Ahora un viaje temporal al futuro.

Comencé un viaje recorriendo España por una cuestión laboral. En un momento, cerca de Madrid, con Mancilla retamos al destino. Estábamos hablando de éste, de sus posibles elucubraciones y decidimos no ceñirnos a él, con un juego de palabras similar a éste podemos decir que lo retamos. Y todo cambio. La mañana siguiente viajando bajo la lluvia hacia fotos desenfocadas de autos en movimiento, coches parcialmente enfocados a través del cristal cubierto de gotas. Tomo una foto por defecto a un coche q nos adelanta. Y es un coche de la Policía civil! Nos detienen, nos guían a un descampado y descienden tres uniformados algo mosqueados por los últimos actos etarras. Piden documentación (¿es necesaria recordar mi ilegalidad en este país?) y cuestionan el hecho tomar fotografías a propiedad del gobierno, de la seguridad nacional, etc. Le muestro las tomas y todo queda saldado al borrar la instantánea en la que un culotte de verde oliva contrasta con un gris de cielo y el arcén. No hay consecuencias, salvo por la pérdida de algunos puntos para Mancilla por no llevar carnet ni el cinturón abrochado.

Despedimos a las chicas que partían al aeropuerto y nos encaminamos a Huelva, recordamos el tema del destino por diferentes circunstancias. Segundos después en una bifurcación Mancilla trata de rehacerse a un carril y un coche como un flash nos da de lado y nos adelanta como una bala. A punto de estrellarnos recuperamos el control y nos detenemos. Nos miramos. No hablamos más del destino. Fue lo acordado. Tema sellado y considerado como conclusión.

Esta mañana de diciembre recibo una llamada. ¿Que número habías soñado? Pregunta Mancilla. Digo 635. (En Madrid estuvimos en una casa de apuestas y estuvimos por comprar el número y dije que no, no se porque)

-Salió en la lotería de navidad esta misma mañana.

Gg

22.12.008

Marbella

miércoles, noviembre 26, 2008

On the road ... (en construcción)















sábado, octubre 25, 2008

Los boicots, la mala leche






Situación extraña, la remonto a texto minutos después de suceder. He echado la billetera en el buzón del correo, mierda. Si, una tontería, vamos al grano, dos noches atrás encontré bajo la lluvia una billetera, ilusionado fui a un bar, pedí cervezas varias, cuando la abro no tiene nada, solo tarjetas. Hoy noche salgo a comprar tabaco y dejarla en un buzón. Lo hago, la dejo en un buzón del correo debajo de casa. Hago cinco pasos y me doy cuenta que deje allí mi billetera. La otra esta en mi bolsillo. Mierda. Mierda. Mierda.








Gg
23.10.008
Marbella

viernes, octubre 24, 2008

Barcna (Los hongos crudos vacilan)








































































Bellard !!

miércoles, octubre 08, 2008

Ballard


sábado, septiembre 13, 2008

El sabor de la bacteria. (Subjuntivo, je)





Me gusta escuchar tu voz. Tu voz de preocupada. Se oye a lo lejos. Con eco, como con eco. Pero se oye bien. Me gusta tu voz, tenés una voz rica, comestible, difícil de no oír, pero también es segura, como si eso fuera malo lo digo, quiero decir cuando digo también. No hay nada malo, descansá. Tu voz preocupada, haciendo esfuerzo por hablar mientras hace un esfuerzo. Por intentar arrastrar algo más pesado que vos. Por quitarlo de esa zona húmeda, gelatinosa, con ese olor a rancio, o ese olor que un poco suele punzar en las narices que lo conocen, al olor, al entrar a un sitio y que éste esté allí, invadiendo todo, llamando la atención como un tren que perdió su carga, un petrolero que llega sin combustible, un río que alcanza la desembocadura seco. Eso, un petrolero es un río seco. Un bulto seco.
Tu voz como nube. Nube de lluvia, pesada, grave y también segura, digo también y no es que me moleste, me gusta la lluvia, pero la voz llega ahora como de atrás de un cristal, un cristal de agua. Del vapor. También se que los ojos están abiertos. Pero apagados. Están apagados para ver, pero abiertos. Vieron mucho de nada. Ahora no son necesarios. Es que no se puede hacer sordo uno, o dos oídos, y ahora es bonito escucharte haciendo esfuerzo. Y tenés fuerza. Llevaste el bulto a un lugar más suave, más cálido que el agua cálida. Lo cubriste. Intentaste repararlo entre las arcadas, pero intentaste repararlo. siempre Decís una verdad con esa voz tan segura. También sabes que lo muy seguro me hace dudar, si. Ya lo sabés.
Si, me siento un tonto no escuchando tu voz segura pidiendo que no te deje. Que no los deje.






Gg.
13-sep-08
MalBella

La que toma el Diego










En el borde sinuoso donde uno vive al salir del sueño y acampa por un rato en la bruma poco tierna de esa vigilia pegajosa es donde las cosas se dan a entender de otra forma, o simplemente se dan a entender.
Y aunque uno no puede, o no le satisface, dejar que el control de la situación vaya normalmente algo por su cuenta, siendo esto lo que pone en alerta al organismo. Entonces se bombardea los jugos adrenalínicos para la alerta hacia la realidad tangible, la realidad social, la que se usa a diario, la que pregona el Reader´s Digest´s (sic) sin mirar a quien.
Y al fin aquí estamos, ya nada de charlas con ociosas ballenas, amigos muertos, personajes sin cara pero con ideas claras en duda, y toda esa panoplia de situaciones. Ahora nada de eso, solo realidad. De la pura. De la dura. La que toma el Diego.









Gg
07/05/2008 03:03:14 a.m.

Marbella

domingo, agosto 31, 2008

El más bello atardecer de espalda





Desayuno en la playa. Heladera con hielo, vaso bajo y VAT 69. De espaldas al mar. En el fondo el estallido de un artefacto nuclear sobre un atolón, sobre una pequeña isla virgen que será un desierto por más de 16.000 años. Las gafas quedaron en el hotel. La gente grita y salta exultante. Señala el hongo elevándose. Pienso por que uno suele no saltar de alegría y me doy cuenta que doy la espalda a las cosas, solo pongo la proa al vaso con hielos al borde de mi mano. Una brisa cálida recorre mi espalda, una brisa que se puede quedar con mi sistema reproductor. Acto instintivo, cojo la nevera y la pongo bajo la silla, a la sombra de mi culo. De los edificios iluminados por ese nuevo sol instantáneo cuelgan pancartas admiratorias, la más clara, y tal vez más obscena dice: Wow, baby!! Alguien repite a gritos que escuchen la radio, que el punto de impacto ha sido demasiado cercano y se deberían abandonar los sitios colindantes, con urgencia. Ésta nota esta cagada con esto, pienso. Todos gritan, se echan arena encima o se esconden debajo de ella. Los que no han corrido a las duchas a empaparse con detergente simplemente han salido pitando a los coches a perderse adonde la radiación los lleve.
La playa esta sola ahora, el hielo me acompaña quizás una hora más, quizás menos que el escocés. Pero mientras la nube de polvo este allí detrás se producirá lo que llaman “el atardecer más bello del mundo”.
Alguien dejó su sombrilla abandonada. La planto para que me cubra de la sabiduría del mundo.


G.g.
30.8.2008
Barbella

jueves, julio 17, 2008

Infancia Freud e Infancia


Ha habido algo. No anoté el número de la matrícula cuando se deslizó por la calle y se perdió en la bruma del principio del relato. Pero ha habido algo. No pienso en describirlo. No hay forma de hacerlo. Es algo interno, la matrícula la recuerdo por si el idiota pisa un perro y no se detiene.
Escribí hace tiempo, no se cuando, no lo sé y aquello se perdió, que alguien como un tigre saltaba sobre mi infancia. Estoy pensando en ello, y mucho desde entonces. Desde antes también. Me faltan herramientas aún. Sobre todo entereza para enfrentar esto. No recuerdo la infancia. Ni mucho de allí en adelante. Un tornillo debe haberse saltado, alguna conexión floja sucumbió a la delgada etapa de la infancia, desde entonces solo hay niños jugando con pelotas, niños junto a artefactos programando diversión, algunos recortes de situaciones, pero por ejemplo, cuando intento enfocar los recuerdos en mis hermanos hay un borrón, un vacío, un lugar sin respuesta, una lamina blanca sostenida por el aire delante de los ojos cerrados.
Pienso en ello, busco a mis hermanos en la infancia, a mis padres, no lo sé, algo, y rebusco allí, revuelvo, en algunas noches de insomnio con los ojos bien apretados rastrillo el disco duro de la memoria hasta dormirme de alguna manera frustrado.
Sin embargo continúo, ese espacio tiempo probablemente se abrirá cuando sea un anciano y solo hable de ello a quien sea.
Pero ha habido algo últimamente que salió a la superficie, muy lento después de tanto rascar la superficie del insomnio. Tuve un primer atisbo de estos resurgimientos cuando a mi madre le pregunté un día que casualmente fue mi vigésimo y tantos cumpleaños sobre algo que había sucedido. Algo que lo llamé sin saber porqué aborto. ¿Tuviste un aborto cuando era un niño? Solo dijo que sí. Fue un sencillo sí. Pero se abrió un espacio grande, esos días entonces tenían sentido. Esos días entonces los había vivido. El resto giraba enloquecido en algún oscuro cuarto.
Estoy aburriendo, peor, me estoy aburriendo. Freud me abrió sus páginas, casualidad pura. Lo compré en una casa de ropa usada, y entendí a que se dedican los psicólogos. Lo entendí.
Entonces vamos al grano, la respuesta estaba en los sueños. Allí es donde radicaba el problema. Jamás recuerdo lo que sueño, salvo contadas veces que guardo en la memoria, en el mejor de ellos soñaba que era el primer astronauta de Necochea, y el que me impactó bastante fue uno en que soñaba que despertaba y oía una bocina de camión y desperté y una bocina de camión sonó. Los sueños no eran, o son, para mí pero comencé un ejercicio durante un tiempo, cambie la realidad. Viví en el sueño. No es difícil hacerlo, solo hay que pensar en ello, o simplemente dejar de pensarlo y hacer de cuenta que es así. Entonces como en el sueño todo es posible viajé en el tiempo como un observador y me observé durante la infancia. Vi mi infancia, viví mis recuerdos, pero en momentos había una serie de desapariciones o cierta ausencia. Seguí un tramo buscando esos momentos y di con uno. Volvía del mercado caminando, sentía los olores y miraba las hojas de los árboles desde abajo, en un momento todo se tornó opaco, silencioso y una figura se acercó. No estaba muy definido su contorno pero era alto y dejaba una sensación agradable. Me acompañó de regreso a casa. Luego desapareció, y el sonido regresó, lo mismo que los colores reales. Varias veces ocurrió este encuentro, a veces era por más tiempo, a veces por menos, cuando cumplí seis años ocurrió algo, ese amigo invisible me acompañó a algo que no puedo explicar que era o parecía y subimos a él. Viajamos un instante hasta un sitio que me dijo era su casa, me hizo acordar a Chascomús (una vez con alguien fui al centro de la laguna y casi no se veían las orillas), así era su casa, un sitio lleno de agua sin olas, luego me llevó de regreso.
Hace un tiempo regresé a la realidad. Ahora noto una cierta comodidad conmigo mismo, como que aquello que incomodaba estaba solucionado. Alguna que otra vez había tenido sensaciones raras, ahora sé porque, pero no me molesta demasiado, ni siquiera los martes.


Gg
27 jun. 08
Marbella

domingo, julio 06, 2008

Pensando en algo así como que estabas ahí







Estabas a punto de gritar desde el otro lado del cristal de la botella, justo frente a mi vaso desde donde miraba la calle de enfrente cuando un auto verde se estaciona y el hombre baja y enciende la alarma al caminar calle abajo mientras levanta la cabeza y busca testigos en las ventanas de los edificios después de chocar, no, solo dar un golpecito al parachoques a aquel que tiene detrás y al que tiene por delante. Y el grito en la puerta de tu boca como detenido en algo así como el tiempo, pero ya en tus ojos ese gesto es patente, la apertura, digo, los ojos abiertos, muy abiertos y la boca no precisamente en todo su esplendor, y el grito dentro de ella, a la vista, forzando los pulmones, pugnando por salir. Y cierro apenas los ojos y me preparo a distender el tiempo para vos, no para el resto del mundo porque es inverosímil, un acto inocuo e inútil, un desgaste de energía si acaso la tuviera, en fin, y conduzco mis manos a los apoyabrazos de la silla con la intención clara de sorprenderme, porque es lo que hago cuando estas a punto de gritar, me sorprendo, pero con una soltura envidiable, con una previsibilidad indiscutible. Y llega el sonido. Llega y el cuerpo recibe el encantamiento como una sinapsis simultánea, acompañada por una combinación de tañidos de campanas, bocinas de buques, tambores africanos, y tu voz, a la que me refiero como un grito, que no es tal, sino una tonta aseveración fluctuada por todo aquello que provocan circunstancias más allá de lo consciente, me susurra al oído, como un campo verde de espigas atravesado por una corriente de aires cálidos, que sí.
Que sí.

Una maceta cae desde un balcón de aquella colmena sobre un auto verde.







g. g.
Marbella, 14.05.007

domingo, junio 22, 2008

Rías Baixas






Esa ceniza fue un árbol.
Ahora llueve.
Comimos antes que la primera gota.
Nadie dice algo.
( las plantas perdieron el polvo
es otro verde
detrás de la tormenta. )
Escapar a una puerta abierta.
( saber que nos has movido algo
- que me maten por saber -
de la cama vacía. )





Gg
10.5.008
El Molino, Marbella.

miércoles, junio 04, 2008

Estoy acuatico. Y qué?


martes, mayo 06, 2008

Fosfatos











la telúrica conformación


el travieso emparejamiento/la filosofía perdida


la situación inconexa/la falta la falta la falta la falta…


todo comprende casi nada/luego los regresos


intempestivos casi crueles/si las victimas supieran…


podría alguien en cualquier sitio algo que yo no quisiera, sacarme ese favor, y si fuera así, si yo no quisiera y aquel dijese si?


el mundo rola con unos que si, unos que no


ahora si hay todo, esta todo extraído, y aún más, aún así la duda persiste


alguien reparte un poco aquí/un poco aquí/allí nada


el control del balance/la idiosincrasia del poder


en cambio


o a cambio


la pasión pierde efecto.





Gg


11.03.008


Marbella

jueves, marzo 20, 2008



Las Lunas


despertar
la pasta (despertó o desperté)
corrió la noche entera alrededor
blanquita Luna
o media Lunita
también las risas en unas piernas
an croissant
et an café
llega el frío
un bruto jazz
predispone absolutamente todo
para que el destino solo sea destino
ni tragedia
ni lo que fuere, solo destino
llegando el despertar
como un golpe frío o preciso
bordeando las 5 de la tarde.

Gg
12.007
Marbella





...el tipo que le saca sonido a ...




ista Buenos Aires-La Plata y en la Autovía 2 se registran esta mañana largas filas de autos hacia la Costa Atlántica

domingo, febrero 24, 2008

grass

video

viernes, febrero 22, 2008

todos nosotros, todos nosotros, todos nosotros, todos nosotros, todos nosotros, todos nosotros, todos nosotros, todos nosotros, todos nosotros, todos

video

Blue whale




La fiebre en determinadas condiciones lumínicas me produce una leve tendencia a la hiperventilación. De acuerdo también al día en que ocurra. Y por supuesto, acorde a la situación.
Por eso, la ballena apareció sobre la playa y nada me animó a pensar que no fuera una alucinación.
Pintábamos un chiringuito en las playas de San Pedro cuando me habló Manci de aquello, ya por entonces arrastraba la fiebre de un segundo día de gripe. Pasadas las 6, al acabar la jornada paramos en el paseo marítimo ya harto de coches. La ballena estaba sobre el borde de la playa. Una ballena azul aposté al verla y luego los medios lo confirmaron. Caminé por los guijarros hasta acercarme bastante, a unos 8 metros y ahí pude ver el animal más grande que he visto en mi vida. Movía hacia arriba y abajo su cola, lenta, como empujando a la playa sin encontrar la marcha hacia atrás, de su lomo salía el chorro de agua vaporizada. Increíble. Mucha gente agolpada allí, mucha, y yo entre ella. Y sin la cámara, como reafirman las leyes de Murphy. Demasiada gente y fiebre no son buenos enemigos, pero me separé un poco y fui playa arriba. Algunas personas echaban cubos de agua sobre el lomo del cetáceo. Una madre y un niño hacia esto, mientras el padre les tomaba fotos para el álbum familiar. Algunos muchachos mostraban sus músculos nadando alrededor del mamífero y hacían cabriolas ante las mujeres agolpadas a un pie de la línea de playa o echaban agua con sus tríceps henchidos. Somos animales de presa, pensé, y soy éste espectáculo sin ser demasiado azul ni ballena. Busque a Manci. Estaba sentado en una piedra, algo alejado, hablando por el móvil. Le grité desesperado nos fuésemos de allí. Totalmente desesperado. Mi fiebre y la gente en la playa saboreando ballena azul. Y la ballena echando chorros de agua con cada vez menos presión por su orificio en el lomo. Imaginé que solo faltaban unos niños haciendo graffiti sobre los costados como muros grises. Encontramos a Li y nos fuimos. No miré atrás pero sabía que el animal aún estaba allí por más que los barcos tiraran desde la cola que empuja hacia la playa.
Murió por la mañana. Diversos restaurantes del lugar pregonaban filetes de ballena, pero ninguno tuvo uno. Ni los japoneses llegaron a tiempo. Una vez muerta la quitaron con una grúa y la aparcaron sobre un camión hacia algún lugar para su estudio, pero junto a la gran aleta caudal pude leer en tinta blanca “This is 4 you”.



Gg
20/02/2008 12:49 a.m.
Marbella

Trigénimo (o las pasarelas y la pornografía)





Prendió el fuego con las manos, con las manos llenas del espacio ocupado por un mechero conteniendo el frío gas combustible de su plástico interior, la incandescencia aplacada hasta la descarga de la exacta chispa que desencadena lo que durante millones de años nos costó encontrar, y que aún hoy, de una forma u otra, nos postramos ante su visión y poder, pues porque el poder del fuego aún desvela, y somos, quizás a veces, aquellos en las cavernas, junto a unas ramas encendidas e intentando devanar la realidad de esas sombras proyectadas contando proyectos aún débiles de concatenar pero los que nos hicieron tan propensos a ser la raza superior, la que domina al fuego y a las otras bestias, a su placer, a su necesidad y en ese mismo orden.
Prendió el fuego con el mechero entre las manos y los dedos despidiendo el calor de la llama a la emanación del gas que el quemador de la cocina emanaba y el estallido mínimo y controlado de la hornalla se produjo, y en la que el agua contenida dentro el recipiente con la forma de un pato o cualquier ser amorfo salido de una fábrica de anormalidades, ¿que es la anormalidad a tus ojos, la prematura consciencia del gusto por lo externo, lo que no forma parte de tu piel y la superficie de ese universo, oculto apenas por la superficie opalina del agua que divide el aire del cemento, el hormigón y la superficie del planeta? comienza su proceso. Y el agua comienza ese proceso, aumenta su temperatura rápidamente, casi al mismo instante se nota en la mano dentro del agua los cambios en la temperatura y el agua que se enturbia y la mano entonces comienza a perder efectividad ante el dolor y se retrae hacia fuera y se sale, se saca, se retuerce fuera como el pescado recién pescado. Chupo el dedo grande, el pulgar apenas cocido, menos que el pequeño, que está en su mejor punto, donde la carne se despega del hueso. Hay diversidad de maneras de pensar que uno se alimenta de si mismo, de que se convierte en caníbal, en un antropófago de su ego, pero llegar al punto de probar que la misma carne humana es comestible para el mismo depredador no concierne a la mayoría, al total, a la atención general.
El mechero con su chispa encendió la hornalla que da el calor al cuenco con el agua que alcanza casi el punto de ebullición y justo en ese mismo punto anterior cuando ya está preparado de antemano, o incluso durante ese tiempo lineal, el mate descargo una parte del agua probando que la mezcla de yerbas y azucares alcancen la temperatura requerida asomando la mirada por fuera de la ventana donde los coches al pasar hacen sus sonidos, las hojas de ese árbol ausentes por invierno están en proceso de emerger de entre los tallos y el aire, algo tenso, de un tercer piso en la ciudad donde me he trasladado hace casi tres Lunas en la calle Bazán. Y la temperatura es la buscada y el mechero junto a la cocina contiene sus gases fríos encapsulados quietos, exánimes y los coches emanan ahí debajo desde todos los ángulos el sonido eterno y el sabor verde del mate traslada los sabores no solo verdes por situaciones anteriores y porvenir. El mate es casi una pausa en transito entre situaciones. Al exagerar alguna de ellas el mate contiene y disuelve sus consecuencias, al igual que en sentido inverso altera las facciones irresolutas e insolventes y les aporta la calidad y necesidad que éstas requieren. El mate, un acto solemne que llevase a cabo cada tanto, cada época posterior a la curación de una herida. La herida de una mano calcinada por el agua que lo ceba.







Gg
Febrero de 2008


Marbella

see into the deep of black hole (Foto)


Un honor es honor.
También hay cosas que saben de diferente sabor cuando las cojes de una bolsa con los ojos vendados y te sorprendes al quitarte esta, y siempre fui un tío con bastante poca suete en todos los aspectos, bah, patrañas, aun sigo vivo después de haberme metido en mil follones de diversos colores. Pero no es el hecho, me estoy yendo por la tangente.
Me llega una carta del FNAC, sitio de donde me he hecho socio unos dias antes ostrandome ofertas y millones de ventajas al pertenecer a esa gran familia. entonces entro desde casa al sitio de internet para corroborar alguna cosilla y sale el ofrecimiento para la premiere de la película "Los crímenes de Oxford", dirigida por alex de la iglesia. Director que me simpatiza pero apenas entra dentro los 50 principales. como sea, ofrecen invitaciones, 2 (dos), para la premier del filme. No lo dudo y voy al FNAC en plenas rebajas a buscar los tickets. He ir un sabado en hora pico en plena época de rebajas suele ser suicida, aun así, suicida soy, cerca de cinco horas me tiré hasta llegar a casa con los tickets en la mano, solo eso.
En fin que llego el día, dia anunciado justamente los dias anteriores por Radio Tres, radio elemental que me mantiene informado en cuanto a cualquier cosa otrora de este capitalista lugar. En fin, decia, que por la tarde misma del preestreno el mismisimo alex de la iglesia hizo su aparicion en dicha radio y a las pocas horas ya no aguantaba las ganas por entrar a ese cine a ver el filme.
Y al fin entré, junto con Mancilla, sin haber cenado ambos por con un surtido de palomitas y chocolates y gaseosas y porquerias para evitar el desmayo por ayuno.
Primera sorpresa. Alejandro Lazaro en el montaje.Joder, todos los caminos conducen a necochea.
Segunda sorpresa. hace buen tiempo que no hiba al cine y recuperar esa sensación de que todo eso que veo me esta pasando o paso a mi es algo que no puede dejar de mencinar. ser humano a veces equipara en algunos aspectos la perfeccion pero que sin ahora recordar coo se hace una division o una resta apenas compleja de repente me encontaba entre problemas cartesianos y enogmas pitagoricos como en casa, es decir, casi sabiendolos o en alguna ocasión hasta anticipandolos.
tercera sorpresa. en la radio comentaron que su autor de la novela el argento Martinez norecuerdosunombre era algo asi como un fan de Borges, mencionare esta palabra solo una vez, pues encuentro cierta axarquia a su publicidad, aunque no asi con otos miles de autores iguales, peores o qizas mejores que el. Que el ideologo de aquella idea, bien comprada la idea, lo admito, es matematico y literato, y sabiendo la profusion de … en ese sentido baso sus argumentos alrededor de este y su simbologia, cosa a la que me ha costado apenas un palmo de segundo comprender y poner un grito en el cielo que ese, quien sabemos, sabia de que hablaba.
las matematicas fueron siempre un misterio para mi pero siempre escondieron misterios, definir las cosas con una denominación definitiva me parece avasallante, aun asi las respeté pero no me dieron sus frutos, solo nos miramos a los ojos y mantenemos las distancias, conociendo las capacidades de cada uno, claro esta. A lo que voy entonces, me pareció que el entorno creado y los enigmas durante, antes y al final son de alta fidelidad en cuanto a resolucion argumental refiere y por ello debo añadir una breve connotación al escritor Martinez. Un diez, papá!
Cuarta sorpresa: Esas tetas. Las tetas que aparecen en esa película merecen más películas, mas cintas, y mas encaje. Leonor Waitling!! Sigamos el teorema, a veces dios da a quien no necesita. Conozco marlango por una serie de casualidades, conoci entonces una de las voces que me cautivo durante 2006 y 2007, pero ahora se lo que cautivara este 2008. La voz que sale de entre esos pechos.
Todos nos despertamos en la velocidad de crucero de la película con ese par de pechos. Gracias Leonor, me hiciste recordar a Lorna, Andrea, la B. y algun par mas.
Quinta sorpresa: que alex de la iglesia no es alex de la iglesia, pero buen, a todo director se le perdona una película, sobre todo de genero que no haya salido como su publico demande. Yo tambien a veces hago las cosas mal, Alex, tranqui.
Sexta sorpresa: Uhhh, cuantas sorpresas, verdad? nada, estoy hinchado de vida y algunas horas sin sexo me ponen de formas raras ante la realidad. decia que la sexta, no lo se, que al final me gusto la peli a pesar de estar en un cine de mierda donde nadie respeto al cine, solo estaban alli todos porque fue gratis, fui el ultimo en retirarme y apenas los titulos llegaban a la banda musical y que los que comandan aquel cine encendieran las luces cuando faltaban 15 minutos de película.
Sorpresas para mi variadas, sorpresas lindas me lleve, me gusto todo aquello que ocurrió, las cosas simplemente pasan y a veces la realidad es solo un nro que no dice nada, pero su repetición o compañía de un segundo nro define lo que puede llegar a ser una gran incognita.




Gg
17.1.008
Puerto Banús

domingo, febrero 10, 2008

Sábado y 3 remolachas






llegar tarde a mí
o no llegar
a paraíso de espejos
de un instante
en el tornillo de la reja
de tu país guardado en esta llave
que guardo en el jean gastado
que recorre algunas ciudades de por ahí
y España a veces descansa en la
lavadora y el tendero para arrastrarme luego
arrastras / que pica esa sensación de inmen
sidad y viajar no es mas que mover
el jean arrastrándote / me sublima esa
visión de lo que sucede ese cambio constan
te de color y los colores en movimientos
y el jean arrastrado en mí / estaciones
de tren / noches / tratando de / no /
llegar tarde a mí
Gg
9.02.008
Marbella


Salvation


Temptation



macro encéfalo endocrino


y esta fiebre suman (celebran la muerte dichas enfermedades)


prevarican los jugos / el secreto y la secreción


uy, la calle vacía, las cocinas


imágenes implantadas vamos


Carver otra vez un fantasma más


tú, abandonando el hogar un ´92


la lavadora / el lavarropas


su dialecto de gorgoteos y velocidad


mi olor del semen, tu olor en semen


Waits festeja los años salvajes de Frankie


lassiliconasdelosdedosdedosdesilicona


suavesinertesexpresivoscomohojasdeár


bolesmecidassuavementeporlafuriadel


huracándedosdesiliconasmisojostuspuer


tassegolpeanalabrirroimosreimosunoden


trodelotrodelotroycorrerycorreraltrabajo


puntualidadexcesivaoinexistenteinexiste


tuojoclaroytuojooscurocagafloresamiojo


atuojoincómodaincomunicaciónnoexenta

deverbosesaformadevertehojaenelhura

cánquesevieneyva.nuncadejeslapuertase

golpeealabrirnuncadigassunombreniCela

enseñólaspalabrasniladieresisnilascrema

soloaprendamosinglésenlacamababysolo

mediahoraantesdelprimerbesodeesetrozo

deestasnoches




Gg


9/02/2008

jueves, enero 24, 2008

el Viejo Martínez









Me viene el recuerdo de mi abuelo. En la habitación donde dormimos con mis hermanos ahora duerme mi abuelo recién llegado de no sé donde. Veo la brasa roja moviéndose en la oscuridad con movimientos elípticos, o casi, iluminando su cara con cada calada y el sonido de la espiración del humo, la larga exhalación de los pulmones del Viejo Martínez.








Gg
12.007Marbella

Deberías haber visto





Deberías haber visto
Excelente frase ultra reiterada en numerosísimas ocasiones, estoy cansado de ella, pero es lo primero me viene a la mente cuando intento pescar una idea, sobre todo la utilizo para el comienzo de algún relato o texto sin argumento anterior, un disparador, se dice, o una muletilla que uso con frecuencia, pero hay algo muy cierto algo de eso. Deberías haber visto lo que veo. No es necesario un gran montón de palabras para definir esto, pero cada escritor, poeta o quien practique algún arte es lo que hace. Decir, deberías haber visto, al introducirte a su idea. Hace no mucho, en un museo de Málaga, un artista experimental, creo que chino, expuso en una sala a oscuras una serie de imágenes con sus sonidos y con no poca correlación y su obra no recuerdo como se llamaba, pero seguro que no fue “deberías haber visto”, pero es justo lo que me produjo. Sus constantes imágenes por ejemplo de un barco atravesando su ruta hacia el horizonte, en la semioscuridad, bajo una lluvia tal vez, me produjeron ello, me invitaron a su mundo. Y así es como a veces se comparte el arte, invitando a entrar a ese mundo por la puerta grande de los sentidos. Ayer la cantante polaca con la voz de los ángeles también logro algo así. No importa nada más que entender o ponerse en el lugar exacto para discernir el mensaje, la emoción comunicada, seas ciego sordo o estúpido. Solo es necesaria una pequeña dosis de voluntad, luego el resto is done. Pero claro, también una manifestación inversa suele ser objetiva, el hecho de negar tal cosa forma parte del entretenimiento, de la vitualla de posibilidades y ahí es a veces donde me gusta jugar. En el patio trasero de lo que te gusta. Por eso deberías haber visto nunca queda claro, mira, ni siquiera pongo una imagen. Entonces mi egoísmo ahí es donde comienza a mellar la sensibilidad. O, la imagen confunde y es lo contrario. Ad limitum, que bajo vuestra responsabilidad, tampoco puedo hacer un manifiesto, la idea es poco concreta, no tiene pie en tierra, le falta organizarse, pero deberías haber visto la cara de estúpido que has puesto buscando aquí un cuento que atraiga tu atención, un relato con un final que tal vez te distraiga. No. Tu cara de estúpido esta bien puesta, y bien llevada. Ahora mismo estas pensando en: que le pasa a este hijoputa, verdad? Y nada más lejano que eso. Este estúpido justo ahora tiene un montón de ganas de perder a su público, de joderlo. No justo ahora. Es un lema viejo. Un tema bastante ajetreado por mi "dogma?". Perdí el público quizás un sábado y desde ese mismo sábado aburro a los que quedan pero hoy no es sábado, solo un miércoles más en el que aburrido busco abusar de tu paciencia. No te voy a mentir. No estoy contento, pero veo que has llegado hasta aquí. La curiosidad es a veces un adjetivo extraño, pero no quiero me jodas con boludeces. Ya podes dejar de leer esto. Chau.





(Solo pongo una bonita foto para que te sientas más injuriado, tonto/a!! Jeje.)






Gg
23/01/2008 09:11:20 p.m.


Marbella

miércoles, enero 23, 2008

Odié siempre que la escupieras





Desperté soñando con alguien
Le hacia el amor al despertar
(Una barca lenta a mitad del horizonte
Ruido de olas)
Desperté sintiéndome soñado
Acariciábamos el amor recién
hecho apenas despiertos
No hace demasiado tiempo
Quizás esta misma mañana
La blanca leche junto a las ojotas
Y saliva en el cenicero
(El barco boya
El mismo ruido a olas)
Resaca de sexo
En las caras del café.





Gg
Jueves, 1 de nov de 2007, 23:02 hs.
Marbella

sábado, diciembre 08, 2007



Del árbol


Que


Desenroscando


Manzana diste


Mislabiosmislabios


Nadie


Elpasajero


Elpequeñomar


(Et le boutelle


Dans les enemis du ciel)


El árbol


Hojas


Acantiladas



Gg

12.007

Marbella

colmena


lunes, noviembre 26, 2007

Nota en papel cuadriculado





Perdón por todas las molestias
El martes cobro y les doy el
dinero para la tarjeta memoria
Es que si el padre se entera
nos mata
Perdón.
Gracias.



Esto te lo trae mi mamá.
Sus ojos pícaros bailan o brillan, o ambas cosas. No sostiene la mirada por un momento en nada. Ni nunca me miró.
Ayer entró en la obra. Dejó a su hermano con nosotros y subió a la última planta. Bajó y se fue. Tarde, demasiado tarde subí yo a la última planta. Ya la Pda y las monedas sueltas no estaban.
Que vas a decir, me preguntó Mancilla cuando golpeaba la puerta de la abuela del niño.
Preguntar por él.
La abuela dije que el niño fue al campo, arriba, camino al Burgo.
Momentos después la madre en la obra pregunta quien buscaba al niño. Dice que regresa en unos momentos con él.
Y el niño aparece y la Pda.
El niño no llora. El niño dice que su hermano la robó. El niño tiene cara y no llora. Faltan cosas aquí, digo. Mi hermano le rompió el chip y la tarjeta, pero no le digas a mi padre e hizo un gesto mientras ahora sí, los nervios y media lágrima sacuden sus manos, cara y piernas y el gesto de la mano temblando atraviesa la garganta de lado a lado.
Al otro día regresa de camino a la escuela, y entra en la obra. Ya sus ojos son los mismos, buscan no se que donde no hay, pero buscan. Y recuerdan y me deja el papel escrito por la madre en la mano e insiste. Léelo bien! Que yo el martes te traigo el dinero. Y se ríen sus ojos, y se ríe. Y me da la mano.
Y ya no volvió a la obra.



Gg
23.11.007
Yunqueras

viernes, noviembre 09, 2007

Agua rota en estanque desequilibrado













Disculpa.
Es mi lado de la cama.

Dejé el camino negro
Por una nueva ruta
Algo parecido en cada Km.
Pero algo nuevo en fin.

Deberías ver
Desde mi lado de la cama
Los sueños de astronauta
Que tengo con las lluvias

Pero hoy no, nena.
Hoy mi lado de la cama
Es solo mío.




Gg
Nov.007

miércoles, octubre 24, 2007

Nadie puede cuando prosigue conmigo la relación que tenia con su padre




"Nadie puede cuando prosigue conmigo la relación que tenia con su padre", perfecto. Frase de Philip Roth en "El Teatro de Sabbath", una magnifica excrescencia pero narrada con una voz descarnada, sublime y metódicamente fragmentada. Obra que recuerdo A me recomendó alguna vez cuando dormíamos en el cuarto verde, o junto a la salamandra o ya de última en el mismo cuarto de las niñas en las mejores épocas del sexo.
Todo el mundo es un poco Sabbath. Nadie lo admite.
O G, también entrando al baño a comérmela recién meada mientras los niños cazaban mariposas y buscaban flores mirándolos desde la pequeña ventana, o P, que amaba el riesgo y bajo la barra me bajaba el cierre me apartaba el slip y me mascaba la polla como un chicle mientras yo sudaba y sonreía hablando de botes, extrañas serpientes y Chevrolets. Somos lo que somos con quien estemos, las bestias mas salvajes empeñadas en conseguir lo que deseamos, el deseo, cualquiera el precio, el valor o su tiempo. Y al fin ya aburridos de ello por lo que fuere, rutina o desidia, los peores críticos. Je, claro que también lo soy. También siempre contemple la rebeldía como una torpe forma de la cobardía, pues aquel que se habitúa a un sistema y sigue vivo al final del cambio y cambia es el valiente, el que puede contar la guerra desde el sillón, el que la cuenta como la vio, como el vencedor o el dueño de la palabra. P fue violada por un preso escapado de Devoto numerosas veces en un auto que robo dos horas después de salir, pero no vio en mí su violador ni su padre, solo fui la imagen que le cambio, el clic que necesitaba, la huida por la trayectoria mas larga hacia una solución. Solución que la traspasó cuando la abandoné (Estúpido! No se tira un primer amor!) con sus mamadas perfectas y los paseos en bus y subtes los lunes. Gracias P, gracias, gracias a todas. Puedo pensar como Sabbath. Puedo mirar esa niña de 16 años y hacerle una sugerencia acerca del próximo encuentro que podamos tener sin un breve atisbo de moralidad, y gracias madre mía, por enseñar a prohibir todo aquello que amo.



(si se quiere tal vez falte correxión, ya veré, pero disculpad, es lo que hay)

Gg
11/10/07
Marbella

Ver





No veo lo que buscas
Miro con ejes
En otros ojos
Un perfil que lleve
Una expectativa vacía a cabo

Pará!
Hasta donde vés?
No estoy en medio y detrás esa tormenta a los gritos
arrancando la materia de cuajo?

Algo no está bien
Pero seguimos buscando mal




Gg
22-10-007
3.50 a. m.
Estepona

miércoles, octubre 03, 2007

Hoy no, hoy, esta noche no

Hoy, esta noche, no muy tarde, me he acordado de algo, quizás no muy tarde , aunque ya es tarde para ello por que la oportunidad aquella ha quedado absurdamente en el olvido, aunque ahora, mirando x esta ventana los olivos quedando atrás de camino a un pequeño pueblo de Ronda, o en su serranía, sigo girando en esa idea, en cuanto a aquello de llegar a una idea en común, a veces, buscando referencias tangibles o utópicas, formatos ya utilizados con frecuencia, entonces, la lluvia ha dejado renovado los colores aquí dentro del camino, hasta las señales lucen límpidas, irrefutables. Había dicho algo, allí, en la noche, algo nimio era, sin eso poco nos queda, dijiste, pero un pequeño detalle a veces no tenido en cuenta, algo nimio, mientras Guaro se desliza en su siesta eterna, gira aun buscando su hexatema, su importancia fundamental, buscando el hueco donde colarse para ser sustantivo, adjetivo o forma matemática. En fin, una nimiedad dejada de lado. Junto a la nave destruida el viejo y todas las cosas que arrastra hasta allí observan como cruzo el camino en el aparato gris, furgón repleto de currantes relajados de fin de jornada de viernes al fin. Y al fin, detenido el vértigo, las plantas de los pies rozando lisas superficies, al fin. Y las montañas arriba, cielo abajo al norte en la desbordada memoria de los caminos.

gg

03/10/007

Marbella

Tierra envenenada de cielo sin nubes con seis rayas cuasi continuas





Esta tierra


Tierra envenenada de cielo sin nubes con seis rayas cuasi continuas de vuelos de idas, de vuelos de venidas


Detenido como una sabana en el tiempo claro de una tarde de junio sacudido por el viento, doy las ultimas caladas al Camel junto a la ventana de algún lugar.



G G


7.007


03/09/07

Fábricas perdidas




Hubo un beso en la esquina


Algo más arriba del café


Que he dejado se enfriase


Cuando pienso en caliente


Llueve después de meses


El mejor día de mi vida


Alguien repite eso a diario



… el cable quedó en desconexión unas imágenes comienzan a descomponerse lentamente y fundirse con otras, hasta formar todo el conjunto una masa voluminosa de ruido en menos de un nanosegundo, eso es lento, busco a tientas la desconexión en el zapato, el cable a tierra tiene una pérdida en algún punto, pero la cubro con un dedo, con la punta de un dedo y todo vuelve a ser imágenes, hubo un beso en la esquina, algo arriba del café que he dejado se enfriase cuando pienso en caliente. Llueve después de meses. El mejor día de mi vida, alguien repite eso a diario. Debo hacer una serie de cosas, acabar el café, subir a un coche y trabajar, regresar a casa, cenar con niños y esposa, dormir y despertar, todo eso sosteniendo la fisura. Ya HA PASADO UNA HORA, AUN NO TERMINO EL CAFÉ, NI PIENSO BEBERLO YA, SOLO ME preocupa la fisura. Ya esta, decido mover la punta del dedo. Solo por este día, mañana será otro. Muevo el dedo y todo se torna de chispeante gris y estática, me quito las gafas. El lugar en donde estoy ha cambiado, solo la mesa, el café frío y un fondo oscuro, no llueve, hace frío.


Alguien grita y me señala.





GG


28-09-007


Marbella

domingo, septiembre 23, 2007







Estoy parado en la ducha meando en un baño donde no entro ni erecto ni nada cómodo pero hay una pequeña ventana desde donde veo el mundo como por primera vez cada día, y cada día es algo diferente, mas cuando despierto y acabo de mear, pues debo dejar de hacerlo para poder ver el mundo a través de ella.

El flaneta, así como lo ves desde la Luna o un cohete o algo con alas ni siquiera se parecen a esta visión, no es impresionante el ángulo, ni lo que veo, pero lleva una carga poderosa para mis sentidos al despertar en la negrura absoluta de este piso sin una puta ventana en el centro bursátil de eso que ves desde la Luna, un cohete o algo con putas alas. El mundo, nena.






G. G.


el Farolito, Marbella


septiembre de 2007

jueves, septiembre 13, 2007

increased delirium

domingo, septiembre 09, 2007

el codigo de las barras


El externo tanino del desierto



Encendido, junto a las puertas del ascensor, consumiéndose, entre dos dedos normalmente desiguales de una mano derecha, y observando, cuasi detenido o detenido en el tiempo si el tiempo alguna vez se detuviese u acelerase por deseo, el cigarrillo. Antes de acabar de consumirse, o comenzar a apagarse, sube hasta los labios algo gruesos y aun saborizados por tres copas bien medidas y sentenciadas de Rioja, de la margen correcta del Ebro, del año del señor 1996, y de una casa poco calificada pero bendecida por una entonación ejemplar, una astringencia pulcra y bien medida, y la aspiración calada de humo es larga, larga y la mirada prendida en la mancha roja sobre la tela satinada y planchada con productos terciados por el almidón, mancha de rojo con taninos, simple bourdeaux dirá el que al otro día firme la papelería por el deceso, con taninos y quizás ningún glóbulo rojo o blanco o partes de plasma por millón como piensa que es junto a la puerta del ascensor y adherido a la colilla que ya hace minutos se ha consumido, quizás cerca de las tres de la madrugada, exactamente unas dos horas después de encontrar el cuerpo de su ya no futura esposa con un pequeño agujero a cinco centímetros de su ojo derecho, el ojo mas bonito que había observado jamás, abierto, mirando una parte vacía de un techo vacío en el piso que le regaló, un regalo más, entre algún millón de regalos que le obsequió para intentar de esa forma restaurarle la alegría, forma inocua de restauración, una compra estúpida la felicidad, restaurar la alegría por la pérdida de esa criatura de meses, meses en los que se llamó Bebe, incluso más veces, Karina, niña de meses que por culpa de nadie sino más bien de la vida eligió no vivir al olvidar respirar una tarde que otoñaba y que fue la tarde que la hundió a Elena en un sueño profundo de esos en los que no se vive mas que entre los espacios inanes del Prozac. El espejo no miente, en el espejo la mancha de tintos taninos apenas abajo del primer botón superior de la camisa confunde los tonos con los otros rojos ya casi a punto de secarse, o coagularse, de sangre de Elena, sangre que se agregó a su cuerpo al levantar su cabeza a la altura de su camisa, de su corazón, mientras aullaba con boca abierta sin emitir sonido, como en los últimos orgasmos, pensó Raúl. Como los últimos días. Pásame la sal fue lo último que recuerda que le dijo. La sangre que sostiene la colilla adherida a su dedo, sangre Rh negativo, sangre coagulada hace dos horas, o más, frente a ese espejo de cuerpo entero en el vestíbulo de los pisos de la calle Alvear, donde ve pasar su vida en forma precipitada como a través de retazos breves y consecuentes, mientras la otra, mano izquierda, levanta el cañón del arma, un 38 corto que vaya a saber donde ella consiguió para acabar con los horarios cambiantes del Prozac, hasta la altura del bolsillo cosido a mano en una sastrería especializada de su agrado, y del de Elena, y el estallido de la pólvora repercute en el espejo sin alertar a vecinos que duermen a las 4 y 38 a. m. aunque una párvula picadura le escoce la tetilla y el cielorraso del hall de los pisos de la calle Alvear tienen menos gusto que los del dormitorio de la niña.

G. G.
09/09/007 19:39
Estepona

(en correxión)

viernes, septiembre 07, 2007


la placenta de una idea


la irrisoria nomenclatura que la envuelve
sugerida por intrínseca fortuna
a raíz de un hecho espontáneo
con bastante fortuna
a partir de un cigarro
en el mismo balcón del cielo

sobre la sombra medida
entre el sol y su opacidad
en la puerta de un garage
y mil edificios
el anciano jugaba con la bolsa de mercado
como un niño a la espera del adulto que
lo lleve a la heladeria

vivir en la mirada
de otro
(la lluvia no ha llegado
la lluvia de verano ha pasado en dos páginas)
el ruido bajo la farola anoche
alguien que bebió demasiada cerveza
una larga caída de gotas en la madrugada

el nieto duerme en el asiento trasero
(gestos tontos)
antes de subir junto al chofer y mirar
con la suficiente valentía el mundo
por si algún peligro embistiera el bastión de los sueños
cargando la bolsa de compras



G. G.
19.08.007

sábado, junio 16, 2007

No hay forma de pensar que fue una mala noche


lunes, junio 04, 2007

Like a elephants party II




los dientes a punto de estallar
vibra así, todo
he muerto unas tres veces diarias durante 54 días en cada uno de los 33 años que veo desde estos ojos
y volver a despertar esta mañana
como si la conciencia de las formas sirviera de gran cosa
y allí delante de esa gran pared de agua mediterránea
algo espera inminente que ocurra en este instante
para sacar el cuerpo de su torpe nostalgia

abrir el temblor en la piel

es algo relacionado a lo excepcional,
sabes?
no doy mucho crédito a esto
pero también esa cosa en los dientes
ese fino temblor en las raíces
que poco se parece a esa lluvia en la ventana


Pero…
si ya he muerto tres veces diarias unos 54 días al año
durante 33 años
por qué esto?
Por qué esta mañana desperté,
otra vez muerto o apenas moribundo,
sentí vibrando todo otra vez?

No hago nada para evitarlo
ni siquiera para lograrlo
Tampoco he dejado de estar solo
y en paz
con el mundo, con todo..
Con todo..


Pausa.

Difícil explicar el silencio.






G. G.
Marbella, 4.06.007
Hormiga en la fiesta de los elefantes

Las máquinas y sus objetos








Observo, no sin cierta perversión, como la taza de té se balancea sobre mis piernas en un ángulo imposible desde una mano extendida e insegura. Claro, observo aquel equilibrio perversamente, como deseando que caiga, que fuera un disparador, un detonante, algo que me haga salir de aquel letargo en el que medito sin pensar en poco más que nada, aún sabiendo, más perverso incluso, que ella me dice algo a unos pocos centímetros del oído, algo a lo que no presto atención, o mejor dicho, hago gran esfuerzo en no entender, ni siquiera me percato de los sonidos aunque la TV está encendida y había música ambiente aquí dentro, solo percibo el histérico tintineo continuo del borde inferior de la taza sobre el platillo cuadrado en la mano sobre mi pantalón claro donde reposa, lánguido y estrujado, el saquito de aquella infusión de hierbas y frutas. Al fin una mano reacciona y se impone al bloqueo de aquel universo cuando mi mano toma la taza y la apoya sobre la barra, entonces los sonidos regresan y el vaso vuelca un trago de cerveza en mi boca desde mi mano algo más despabilada y observo, muy cerca del final de la tarde, esa espalda con sus seis lunares extendidos hasta un interesante culo decirme hasta loho cruzando la salida.



G. G.


Puerto Banús, 25.05.007

viernes, junio 01, 2007

La pérdida de lo sentido









Perdí el sentido.


No fue un desmayo. Ni una caída. Nada de eso. Tampoco perdí el sentido. Perdí los sentidos. Fue solo unos momentos. Tal vez 3 años. ¿Cuánto es eso en una vida? Una infinitesimal porción. Durante ello no hubo sensaciones táctiles, ni sabores, sonidos, olores o imágenes. Aunque hubo todo. Nada. Totalmente despierto pero inerme esperando que esto pase en medio de un torbellino de ideas ninguna de ellas original. Hasta pensé que estaba en el Limbo, si es que aún existe.


Ya te digo, todo muy fugaz.


Pero aún estabas.








G. G.


Marbella, 17.04.007

(She is like a rainbow)










Nena,


es que ahora te oxidás


Antes pedías poesía,


también dijiste,


cosas bajo la lluvia


sexo, lecturas u otros caminos


Se acaba la poesía en las personas?


No leo las guías de usuario


pero te oxidás, nena,


despacio algo ocupa tu piel, tu humor



Algún árbol se desangra en el color de sus flores bajo las farolas


camino bajo la lluvia


canto una vieja canción de los Stones y


comienzo a pensar en otros mundos


mirándonos a los ojos perdimos algunas civilizaciones


nada como el primer día de nuestra vida, verdad?


esa sensación de tanto aire junto






G. G.


Estepona, 1.05.007

sábado, mayo 19, 2007

Pensando en algo así como que estabas ahí



Te planteaste gritar desde el otro lado del vidrio de la botella, justo frente a mi vaso donde miraba justo enfrente cuando un auto verde estaciona y le toca el paragolpes a aquel que estaba detrás suyo, y al delantero muy poco después. El hombre que lo conduce entonces baja y le enciende la alarma al caminar calle abajo mientras mira las ventanas de los edificios. Y el grito en la puerta de tu boca como detenido en algo así como el tiempo, pero ya en tus ojos ese gesto es patente, la apertura, digo, los ojos abiertos, muy abiertos y la boca no precisamente en todo su esplendor, y el grito dentro de ella, a la vista, forzando los pulmones, pugnando por salir. Y cierro apenas los ojos y me preparo a distender el tiempo para ti, no para el resto del mundo porque es inverosímil, un acto inocuo e inútil, un desgaste de energía, si la tuviera, en fin, y conduzco mis manos a los apoyabrazos de la silla con la intención clara de sorprenderme, porque es lo que hago cuando estas a punto de gritar, me sorprendo, pero con una soltura envidiable, con una previsibilidad indiscutible. Y ahí viene el sonido. Llega y el cuerpo responde al encanto como una sinopsis simultánea acompañada por el estallido de campanas, bocinas de buques y tambores africanos, y tu voz, a la que me refiero como un grito, que no es tal sino una tonta aseveración fluctuada por todo aquello que provocan circunstancias más allá de lo consciente, me susurra al oído como un campo verde de espigas atravesado por una corriente de aires cálidos que sí. Que sí.

Una maceta cayó desde un balcón de aquella colmena sobre un auto verde.

g. g.

14.05.007

Breve reseña de aconsejables pérdidas



Pues porque es así. Lo supe temprano el año anterior. Porque arriesgué y estuve con quien quise y cuanto quise. Porque encontré poco y perdí suficiente desde el punto de la rentabilidad. A lo perdido no le noto su ausencia. A lo vivido lo llevo en esta nueva muda de piel. Porque miro atrás y veo los campos, verdes, a punto de cosecharse y cosechados, bajo tantos cielos tanto como sus diferentes luces. Y porque conocí a Cata y tuve a Sofi y mucho. Y porque me quedó grabada su vocecita firme de discurso entre amigos invisibles que dice donde queda España, ese lugar que le marcará la niñez mirándome a mí y a la ventana a la vez, y seriamente afirmando que "arriba de esas nubes", y señala un cielito azul tapado por nubes conglomeradas, justo el día anterior a despedirme de ella vaya uno a saber por cuantos años más. Y claro que rememoro el final de un masaje en un 4º piso de Belgrano, como también las últimas noches de frío en los brazos de una despedida desesperada con unas de las historias de una cuenta cuentos de tango que más me marcó en el vientre caliente de una madrugada.

Entonces da igual perder todo lo que tenés en este mundo. Las mejores fotos del mejor principio, tus últimos libros editados, aquella primera gran novela inconclusa pero encauzada en un verano miramarense, la boda más loca prevista y todo aquel material, o todo aquello material, que indica que es buen momento para comenzar otra vez de cero.

g. g.

13.05.007

miércoles, abril 18, 2007

Nora





Nada niña. Que esta mañana he despertado con un pequeño diablo entre las manos. Y no es lo que piensas.

Veo por la ventana sobre mi cabeza el cielo gris. Es el mismo de ayer. Y me hace pensar en que gracias a un recuerdo grato las cosas al despertar se mueven a otra velocidad. Vieja fórmula, agradable el recuerdo provee de velocidad al humor. ¿Resultado? La primera mañana en años que despierto a escribir. Poéticamente estoy muerto, lo sé, pero (Anoche lo pensaba mientras cenábamos. Anoche pensaba en que se le muere la poesía a uno entre los dedos y como lo sufre el Pollo a la Cebolla, los océanos, los boletos capicúas, y tus hijos, perra!) es como un increíble pececillo de colores en la nave de un astronauta enloquecido por la grandilocuencia de su solitario abandono en lo laxo del espacio. Es que desperté y recordé una acción tonta y una reacción sublime. Llegamos de bares y fuiste a dormir. Dejaste encendida la luz del baño para que no me perdiese. Estaba en la cocina haciendo aquellas cosas que hago ausente, como mirar un vaso de agua sin ésta, hasta asimilarlo como tal, aunque generalmente no crea que sea un buen recipiente para el mar que bebiste durante el gesto de tus ojos. Y la luz me atrajo. Fiel mariposa noctámbula sabe de flores y moleculares sensibilidades. Me acosté junto a tu cama dejándola encendida. Bebimos gin-tonics esa noche, y más, y tengo presente la mirada de la mujer del escritor siguiéndome toda la noche, yo incapaz de jugar al ratón y al gato, o viceversa, con su pelo corto. ¿Te dije que no me gusta ver dormir a las personas? Aunque esto era levemente diferente. Luego saltaste, como un gesto de tus pulmones, y la apagaste.

Luego encallamos en los sueños, porque nada es como lo he contado, pero es el réquiem de toda historia.







G. G.


12.04.007 09.35 a. m.


viernes, marzo 30, 2007

¡Good save the AA!










Todos, absolutamente todos, aquí dentro de esta lata a Miramar, dirigen la pequeña corriente de aire acondicionado a sus cabezas. Afuera mínimo unos 39º. Creo. Sentado sin el menor movimiento se suda a mares. No se porque pero comí un par de empanadas hace un momento, sin hambre y creo que las acabo de sudar recién. Miro por la ventanilla y me sudo la ciudad. Por suerte huelo bien. De la cama que escapé había adosada una ducha. Aunque nadie ha dicho nada aún, como si eso importara, todo huele a sudor acondicionado.
Nunca va a estar fresco aquí, pero contaminamos bastante intentándolo.
No le digas a nadie, ¡Good save the AA!








G. G.
27.01.007

martes, marzo 27, 2007

Que rápido cura el miedo un beso.











Subí corriendo las escaleras de caracol con lustradas y brillantes barandas. ¿Corriendo? No, con apuro, urgencia. Seguro se había quedado con todo. Creo me dejé la cartera bajo el espejo, junto a una pileta, la del lado derecho! Ahora me acuerdo. Es que me quedé mirando como embobada si así estaba bien y cuando junté coraje bajé con Marcos. Y me la dejé ahí. Me acuerdo que entró una chica. Pero no su cara ni nada, solo sé que había alguien más, y era mujer, claro, pues Marcos jamás se animaría a entrar a un baño público conmigo. Siempre lo deseé, hacerlo en un baño público. No entiendo a los hombres. Constantemente lo mismo, las mismas posiciones. Apenas alguna vez en un lugar diferente al sommier. ¿En la cocina?, me preguntó no me acuerdo quien. Abro la puerta del baño. Y veo la cartera desde la misma puerta. Y respiro un poco aliviada. Esa cartera vale mucho. Dolce & Gabanna. Adentro las cosas desordenadas. ¡La abrió! Pero no falta nada, ni el dinero. Ah, un chicle, eso. Otra vez me miro al espejo. No puedo ser tan tonta. Y me miro las tetas. No están mal. Quizás el año que viene… Vuelvo a meter todo. La libreta está abierta y tiene un número anotado. 01115618343442. Nunca escribí ese número, ni me lo anotaron. Ni nunca usé la agenda. Me miro al espejo. El pelo no se que tiene pero me cae mal, algo a la derecha. ¿Y si llamo? No recuerdo como era ella. Pero pienso cortar con Marcos después de esta noche. Después de la fiesta de esta noche. Solo hablar de sus proyectos con papá. Y esa cosa horrible en su espalda. Basta de Marcos. No me imagino un día más con él. Yo llamo. Me da igual. Hola. Hola, ¿Bárbara? Si, gracias por dejarla. Te comí un chicle, gracias por eso. Bueno, no sé… ¿Mañana? No sé quien sos. Asomate al borde de la escalera y te estaré mirando, estoy con mi próximo ex. No sé… No te preocupes, solo tomamos algo en Bianco & Rosso, cerca de las 7, ¿si? Me miro al espejo y corto. No recuerdo que contesté. Mi reflejo no me deja pensar. 26 años, Bárbara, ya deberías haber probado algo más, ¿no? Guardo el número, me arreglo el pelo y salgo. Una adolescente rubia me observa bajar las escaleras y la miro. ¡Es muy linda!




G. G.


24.03.007


(práctica-continuación sobre cuento breve publicado en la puta Ñ)

viernes, marzo 23, 2007

Jamás entenderé nada







Me levanto rápido


y la visión se oscurece.


La puerta donde estaba sentado


ahora esta bañada por la luz de esa cremosa vía láctea.


Cierro.


Dejo afuera los mosquitos que quedan


y voy por una cerveza,


evitando pisar los gatitos camino a la heladera


que juegan conmigo a toda hora


cuando no duermen.


Ayer jugué unos minutos con ellos,


me aburrí, ya no estoy para juegos.

Y fui por un libro


para seguir aburriéndome.


Aquí, en Pinocho el tiempo corre distinto.


Lo sé.


Me lo dijiste


cuando cenábamos Centollas


(o antes o después).


También recuerdo contabas,


una de las noches que no querías dormir sola,


lo de aquel martes trece en que a él lo mataron a tiros


por robar,


por sabor a robar.


Un bardo, dijiste.


Y yo era un bardo,


y no me morí, acá estoy.


¿Ahora donde estás?


Mejor intentaré cenar algo


y tal vez comprenda


porque los gatos se divierten conmigo





G. G.


21.03.007

martes, marzo 06, 2007

there she go my beutyful World



dame una señal

de que todo acabó

miro el retrovisor

las líneas de rutas esfumándose

el color sin nombre del cielo

there she go my beutyful World

grandes aves blancas llenan de estallidos lo que ves

acaso importa manejarse a ciegas

corrompiendo el control

no es por nada la sutil elección de soledad

G. G.

24.02.006

lunes, marzo 05, 2007

Aguafuertes dijo.








Pensaba, ¿Aguafuertes? ¿Por qué no? Tal vez. No se quien lo dijo.

…escribís Aguafuertes. Como Arlt…
Sé que no estuvo muy errado.
A las 6 de la mañana lavo ropas en casa preparando otra vez los bolsos. Transcribo esto y busco el primer Camel (Pienso en una encuesta ahora, ¿Qué es lo que más usa de su hogar? Los ceniceros y las ventanas). Brian Eno sintetiza algo bastante bueno esta mañana. Música aérea (Buena palabra aérea, casi capicúa). También transcribo algo de Laurence Durrell que me ronda no se qué cabeza.
…"estaba aprendiendo las dos lecciones más importantes de la vida. Hacer sinceramente el amor. Y reflexionar."
Preparo una ducha para dentro de unos momentos. Luego iré a recorrer el bosque. Necesito ese aire urgente.
En fin, quedó un bonito Aguafuerte, ¿verdad?





G. G.
Febrero 2007.

viernes, febrero 16, 2007







párpados de pez
el intento de verticalidad en las olas
la sombra de la espuma
el momento universal del silencio
y el color del viento
esta tarde en Miramar





g. g.
13.02.007

miércoles, febrero 14, 2007

Vamos!! (perdón)

martes, febrero 06, 2007

Ésto (escuchando Nick Cave)


labios de apoyo






un labio en que apoyarme
o como se diga

en la oscuridad
ese silencio

gozo el eco (?)

miro matafuegos junto a las ventanas

las fotos que observo observan
instantes arrebatados

esa culpa pesa
igual que reflotar cuestiones
sin equipo de seguridad

necesito un labio en que apoyarme
una vez me quite la escafandra






g. g.
1.02.007

domingo, enero 21, 2007






Niños hablando como Shakeaspeare con sus amigos invisibles/


en las rocas húmedas de sal de enero/


busco un hueco donde las olas no estallen/


y pequeños lagartos hacen lugar/


una base tranquila para atracar mi corsario/


y ver costas dominadas por tesoros de minúsculos cofres/


la pequeña nube piloto anticipa tormenta/


pero el ojo del huracán dejé en otro continente/


a 100 pasos de la marea alta/


bajo el bastión de un banco árabe/


durante una noche de octubre/


ojos del celeste del ojo del huracán más celeste/


dominado por azar/


perdido en ley/


las palabras sirven ante un mineral arcano?/


encontré su botella lanzada al mar/


años hacen de tu partida/


deberías conocer tu hijo/


jamás mascaron alguno de proa/


igualará su belleza y fuerza/


i how much to do/


on this lonely island/


but the winds have a salt/


& the ground is impossible to work/


you leave me some October day/


los niños hablan con sus amigos imaginarios/


palabras elegidas/


que aún desconocen/


y alguien jamás enseñó.



g. g.


17.01.006

jueves, enero 18, 2007

Suertes en juegos














Fue el día que la mujer murió jugando en el casino.




Desperté pensando eran las 12 del mediodía y miré el reloj. Todas las agujas indicaban las 12:00:00. Que loco pensé. Y me levanté.




Más tarde me di cuenta que no tenía fuego. La noche anterior rompí el encendedor que tenía y compré uno antes de comer algo por ahí.




Por la tarde eché una siesta y desperté pensando que eran las 4: 44. Y lo eran cuando miré el reloj. Es demasiado, pensé.




Un pájaro golpea el pico en el cristal de la ventana y se va.




Por la noche en un cyber alguien dijo que una mujer murió jugando en el Casino.




Más tarde, en el trabajo, encontré dos encendedores y al salir una chiquilla me esperó para ir por una copa.




Ella derramó unas lágrimas cuando lo hicimos. Sos tan dulce, me dijo. Y se fue.




En la lotería no salió nada de lo que aposté.






















g. g.




15.01.006

miércoles, enero 17, 2007

on the risk (she´s read)


miércoles, enero 10, 2007

Mar del Sud









Un perro negro al otro lado de la plazoleta entra a una casa de panqueques, y ladra por uno. Además no tiene una pata.


Un hombre en el café a mi lado ríe y le dice a la niña:


- ¿Porqué llorás?


- No te rías. ¡No! ¡Basta!





Alguien, también cerca, lee en voz alta, lenta y pausada, y en inglés, algo sobre Dios. Lee a alguien que mira el cielo y las nubes esperanzada.





-Jejejeje. Bueno. ¿Qué hicieron hoy?


-Caminamos en la playa, como todos los días. Y entramos al Hotel.


-¿Vieron fantasmas?


-¡Tonto! ¡No lloro por fantasmas!





El perro negro se acerca cruzando la calle. Alguien golpea y clava en un techo, muy fuerte, y muy cerca. Alguien pasa y pregunta a otro si tiene gatos siameses o gatos comunes.


El licuado de durazno se calienta al sol.





-¡Nunca vas a ser mi papá!


La niña sube a la bicicleta y se va. Llora.


-¡Chau Llorona!


Baja la vista al Clarín.


El perro negro se rasca bajo una mesa, también peligrosamente cerca.









g. g.


28.12.006


domingo, diciembre 31, 2006

Making some gods



haciendo algunos dioses

a domicilio

en balnearios olvidados

en hoteles fantasmas

donde algunos

aún esperan

o esperan inventar

donde ni las nubes

ni los vientos

se detienen a pensarlo

g. g.

28.12.006

jueves, diciembre 14, 2006

Silbar entre Caníbales



Puedo silbar entre caníbales.

Simplemente la roca que detiene el río.

No puedo saber donde elegir morir mis manos

cuando el colectivo recorre un lago de infantil profundidad

Los reflejos de un cuerpo acostado

y una boca besándole el sueño/ensueños

Multiplicación de correcciones acomodaticias

El piso es un observador indulgente

preparó el perdón de las aguas y al cielo

El Sol no cuenta


Algo mira inobservado su bolso marrón

Hace señas furtivas/Sus hijos nacerán rubios

Lloverá el día que nazcan/Sin miedo en sus ojos

No perdones lo que desconocido sobrevive

Acorralamiento,

ingenuo se mueve junto al resto

Los ojos de las victimas

distendidas en el patio del matadero juegan

se alimentan y duermen la última noche

cuando el mercado de Liniers les fije la hora


Mientras camino lo que no caminé el último año

en Buenos Aires me pierdo,

me dejo llevar, me introduzco en sus cavernas

Poco ha cambiado

A veces poco cambian las plantas

algunos días florecen

Ha sido un día florecido


Mil círculos anecoicos en el piso

bañados de fluorescente blanca luz

presionados por millones por toneladas

de pies en tránsito, en tránsito

No debes mantener la vista en nada más que por segundos

Necesario estar alerta?

La plaga fue dominada

El miedo triunfa incógnito

Los boletos abandonados habrán definido algún destino hoy

Difícil ocultar la familiaridad

entre el pesado cargo del subconsciente colectivo

y la in apropiación voluntaria

deberías conceder la duda,

antes mejor influenciarla,

mejor aún, dudarla


Hay hoy, ahora, una maquina cerebral de escribir

subcutánea. Irrefrenable. El tipo era así

Sólo escribía en subterráneos en tránsito

Alguna vez lo hizo en trenes, en su casa,

en bares y transportes

Antes descubrió la línea "D"

Y no paró

hace tres recorridos ida y vuelta

a diario

o hasta que acaba papel o tinta

g. g.

17.11.006

miércoles, diciembre 06, 2006

Aquello de moverse

Un panorama extremo. Las piernas sangran de pensarlo. La carne considera sus posibilidades y se balancea entre los puntos estables de quiebre. Algunos afinados aciertos proclaman valentía o cobardía. Justo ahora regreso entre un congreso de empresarios dignos del dinero que sueñan o del que hablan. Solo en viajar pienso ahora. Y amontono cosas a abandonar. Algunos miran de reojo como dejo a un lado año y medio de vida en una reducida caja de zapatos.

g. g.

15.11.006

miércoles, noviembre 29, 2006

Fluorescente y Margarita. ( in Titus House)

Un apagón



Ayer hubo un apagón. Justo a la hora en que el sol caía. Y la ciudad quedó envuelta en caos.
Me gustan los cortes de luz. Sientes a las personas llenas de estática, como realmente son. Jeje, parecemos hormigas que nos rozamos en la oscuridad buscando azúcares y grasas.
Algunos gritan y otros cantan desde las torres oscurecidas.
Imagino a alguien en un ascensor, desesperado.
Los autos enloquecidos. El carro tirado por un caballo de un cartonero fue un contraste perfecto.

Aún pienso en la persona encerrada en el ascensor, y eso hay noches que no me deja dormir.

g. g.
27.11.006

¿Tenés un cigarrillo?


Saboreó bajo el sol su reflejo. La piel refleja lo que ves. Nada que hacer, más que cubrir la piel reflejada con el canto más sensible de la mano en sentido errático. Sin un rumbo. Solo cubriendo el reflejo que quedaba en el cuerpo con la mano.

Ella mira la revista. Sus gafas le cubren un tercio de la cara. El sombrero le cubre de sombra.

Mira el mar y siente la boca como un pedregal de redondas rocas saladas bajo la superficie oceánica. Levanta la mano.

El Gin Tonic llegó justo cuando una nube cubrió el sol.

Más vida al hielo, pensó.

Camino al coche tropezó con un adoquín mientras ella saludaba a un empresario textil.

La dejó en su casa.

Se dio una ducha. Buscó hambre dentro de la heladera en la cocina a oscuras.

Llamó a Ágeda.

Le dijo que esa noche viniera.

Y que trajera cigarrillos.

g. g.

26.11.006

miércoles, noviembre 08, 2006





El que inocente las lluvias devuelve a los cielos
y consuma el sueño de aquellos que pensaron en dragones alguna vez







de haber sabido que paseaba un burro


en la puerta trasera del infierno de algunos días,


cuidándolo


de bestias diferentes a las temidas


me hubiera quedado en casa,


pero,


porqué pasear un burro?


no lo sé



pero fue inútil el fracaso


veámoslo.


las moscas justo ahora se alimentan del cuerpo.


el dragón, verde en traje mortal


sin ganas y de un mordisco mítico


la mitad del viejo burro desapareció



la victima fue mi peso toda una vida


jamás le cargué un algo encima


iba a mi lado cuando quería


iba a mi lado a donde iba



el burro sabía nadar,


comer pastos y andar,


además cagaba y rebuznaba que daba miedo


viendo las moscas junto a su medio cuerpo


me hace odiar al dragón



algún día pensé:


una dama salvaré del dragón hijoputa


pero no hay dama de por medio


las princesas recorren países sin miedos


sin cosas ocultas, solo afinidades diferentes


al camino del principio y del fin



hoy busco al dragón


dejo carteles en las panaderías de los pueblos


pregunto a la gente si vieron uno


les cuento del burro


y todos hablan de princesas



un día después de una lluvia


sobre una montaña mediana


donde buscaba huellas


una humareda escapaba


de una oscura grieta de miles de metros



bajé cual hormiga


por rocas afiladas


durante casi un lustro con todas sus horas


y encontré dentro al dormilón verde y maloliente



lo até con las cadenas que llevaba,


suficientes para subir las lluvias al cielo


hasta que el gigante despertó y no se movió


hablaba pausado con agradable voz



como decirlo,


como cuando alguien tiene


esa extraña seguridad de seducir para quitarlo todo,


y habló del burro, de princesas y fantasías



pero cometió un error,


trató de liberar su cola de las cadenas


y debí de cortársela


intentó otra vez hechizarme con palabras


y su lengua corté



un haz de fuego se desató de su boca


y en silencio entre llamas y gritos


peleamos meses de un rincón a otro de la grieta oscura



hoy he cambiado de lastre


burro viejo por dragón


y no es mala vida


la de cazador de princesas









gg


10.006

martes, noviembre 07, 2006

siendo acantilado ( ad infinitum paix )


siendo acantilado (Decreto Ley Municipal Aaaggghhh *7713/@uffffff )


siendo acantilado B


siendo acantilado


lunes, octubre 30, 2006

Última imagen de hoy sin intentar coagular el humor a nadie. Perdón otra vez, soy humano.


autorretrato en bus II /un bosquejo de evanescente autocomplacencia/ finis.


Perdón, imagen del rojo al negro, inluida paleta del magenta y amarillo. Protestante contraste. Perdón.


calmando fieras con manzana; autorretrato en el bus I


jueves, octubre 26, 2006

No será necesario apagar la luz cuando duermas



otra vez esa sensación extraña

veo las cosas como un niño,

sin sensación de ningún terror,

el agua junto a los botes no tiene profundidad

y los peces grises debajo las líneas de flotación

como pájaros

y el sentimiento de alejarme está en su mejor punto

ya no veo adultos por ningún sitio

solo el sonido de un motor que arranca y

gaviotas que se disparan al cielo

y los peces que se juntan y me llaman

intento agarrarlos

pero el agua apenas está fría

que no se siente

y estoy con ellos

se dispersan cuando entro

cuando muevo los brazos

y de a poco vuelven a acercarse

lentos,

y en el fondo hay más,

y de más colores

y …

y ya no es necesario respirar



gg

26.10.006

lunes, octubre 23, 2006

Imagen en el club, la tierra o el lugar exacto de las palabras perdidas



Un frente con la espuma sobre el borde mismo del fondo del horizonte enajenado por el color plomo de la propia tormenta prefijada entre las subrepticias consolidaciones entre las horas quinta y sexta o en las luces plenas y últimas antes la caída del astro Rey. Del plomo color de la tormenta decía, del color sobre lo final, sobre el final de la imagen y su impresión de agonía sobre el borde de espuma de la playa, la blanca línea móvil junto a su sonrisa coleóptera vagando inexorable hacia la cámara.

gg

22.10.06

sábado, octubre 14, 2006

La gran mascota del escriba



Alfredo, hoy, mi viejo, me dio una sorpresa. Yo sabía que hace un mes atrás, o incluso más, una lagartija se había metido en la casa. La vi primero en mi habitación un día que desperté y estaba posada sobre, o debajo, el rayo de la luz del sol que penetra entre las terrazas por el patio interno. En cuanto me vio desapareció. Algunas otras veces la vi escamoteándose de aquí para allá. Pensaba que él no la había tenido en cuenta, que no la había visto. Pero no fue así. El sabía de ella tanto como yo. Sabía que los días de sol, eso es casi todos, la lagartija asomaba al sol. Allí donde daba, ella aparecía, aunque sea unos momentos. Luego volvía a desaparecer. Pero esta noche él me sorprendió. Nunca hablamos de nada. Nada de nada. Más allá de cómo fue el trabajo y que sabemos de la familia eso y algún etc. Esta noche vino y me dijo, vení.

Dejé lo que hacía que era beber una cerveza. Pero llevé el vaso y lo seguí hasta la cocina. En un rincón donde casualmente nunca ocupamos con botellas o cosas había simulado una pequeña miniatura de playa de arena y dirigió una lámpara de 300 V que emanaba suficiente calor. Y allí, en su arenal, la pequeña lagartija cargaba su generador de calor a piaccere. Me dijo, vi un documental del nacional geografic y decía que necesitaban calor para su sangre. Y me sonrió. Además, fijáte. Les había sacado un ala a varias moscas y a algún mosquito y cada tanto se los echaba cerca y el pequeño y blanqueado reptil se les echaba encima con un movimiento apenas perceptible. Miré a mi viejo como sonreía como si se le hubieran anunciado que ese era su nuevo hijo. Y así sonreía. Eran días repetidos y aburridos allí. Era una vida rica pero tan vacía como esa playa donde vacacionaba la lagartija que un día llamó Rosario no se porque.

gg.

14/10/2006 1:39:03

domingo, septiembre 24, 2006


Inevocaciones

Una vez el dragón escupió

el alma de su enemigo.

Se aburría.


Siempre existió

la posibilidad

de que el sol cayera en

su propia sombra.

Algún tonto

dividió sus razones.

Quedó sin olfato,

sin vista, sin oído derecho, y solo.



(Algunos tiempos adelante

trepado a la mitad

de su otro sillón preferido

encontró con el tacto

dentro la araña del techo

una vieja media con restos resecos de masturbación.

Tanteando llegó a la lavadora.

Metió un mantel,

noventa viejas fotos,

la media,

y un billete de avión perdido.

Despertó

como nuevo

menos ciego

y nuevamente

sin oír a nadie

pero con todos alrededor…

Once the dragoon shut the soul of its enemy. One became bored. The possibility that always existed the sun fell in its own shade. Some idiot divided his reasons. It was without sense of smell, without Vista, without right ear, and single. (Some times an old average with parched rest of masturbation advanced to twilled braid its other favourite armchair in the middle of inside found with the tact the spider of the ceiling. Estimating it arrived at the washing machine. It put a table cloth, ninety old photos, the average, and a ticket of lost airplane. He woke up as new less blind person and again without hearing around to anybody but with all…

gg

22.9.006

lunes, septiembre 11, 2006

Sueño XXXIII


Relato real de Año Nuevo esteponero

Ella dijo: mi padre trabajó con Porcel.

Lo recuerdo bien. No es que ahora lo recuerde debido a su muerte o cualquier cosa. Es que se me vino esta mañana a la mente quizás porque la vi en la panadería o porque su padre trabajó con Porcel. Los conocí en año Nuevo, fui a la casa de ellos junto con amigos de paso hacia algún lugar y allí quedamos estacionados, bebiendo casi demasiado Cardhu sin hielo. Pero en medio de una frase salto aquello, mi padre trabajó con Porcel, en unas películas. Y bla bla bla. Aquello me quedó grabado, el resto que hice esa noche es perfectamente olvidable.

gg

11/09/2006 13:28


(Dream XXXIII real Story of esteponero New Year

She said: my father worked with Porcel. The affluent memory. It is not that now its death or any thing remembers due to. It is perhaps that this morning came to me to the mind because I saw in the bakery or because his father worked with Porcel. I knew them in New Year, I along with went to the house of them friends of passage towards some place and there we were parked, drinking almost Cardhu without ice. But in the middle of a phrase jump that, my father worked with Porcel, in films. And bla bla bla. That I had left engraving, the rest that I did that night is perfectly forgetfulnessable.)


domingo, septiembre 03, 2006

A ROMA












jueves, agosto 31, 2006

dos víctimas de un cazador en un día afortunadissimo, ella pidió su mano (en Do Menor)



gg
31.08.006

examen o práctica de tiro (palabras al nada ése)




mientras esta fruta verde

haga lo que haga

la costa será costa

y el sol romperá la escarcha

nada más


pero hoy cargo gasoil

con tarjeta

y una perra me sirve café

y lo vuelca

casi lento

en mi ropa de trabajo


hay días que el kiwi

es un elixir

pero un kiwi duro

ay mamá!

te desatornilla la carótida

como tampoco

nadie me volcó nada

gg

31.8.006

sábado, agosto 26, 2006

periodo impresionista (iso 1000, ruido altto, camara en mano, milagro rico)


martes, agosto 22, 2006

sueño IXIII


parado frente a la hoja en blanco

con un miedo terrible y una falta de identidad acuciante

aun sigo sin la idea, pero aun sigo

aunque no parado, torcido en la silla,

jugando juego juegan jugando

con un cigarro

que ya fumé buscando la idea

es como si estuviese viendo un hueco


nada,

tengo calor, fiebre y silencio

todos buenos ex colegas que hoy no ayudan

solo se me vienen ideas de publicidad de automóviles

estoy hecho un fiasco

un trozo de inerte sobriedad

tiro líneas al hueco

pero pican el sueño

más desesperación

y ganas de salir corriendo de esta hoja vacía

gg

22/08/2006

3:10

domingo, agosto 20, 2006

sueño VI ( i´m not idea)




sueño XXI (non libanus liberatum)





Estoy comenzando a temer cuando la hoja está en blanco.
Más a la idea poco clara contra el blanco.
La duda y sus asaltos con regimientos de paracaidistas y helicópteros de asalto y generales de bigotes blancos organizando aquello que pienso como desgarro del alma, como la idea que explique el contubernio donde transito en locomotora y endebles planeadores de tinta azul o logaritmos hacia decir mi bitácora al poniente












6.006
gg

sábado, agosto 19, 2006

in definitum (encontrado en servilleta de bar), o sueño IVVII

Sintonía oxidada y plataformas flanqueadas de acorazados desplomados en tumbas de flores marinas/ de flores marinas/ y allí, sobre el mar nadie recuerda que sucedió/ allí o ninguna vez/ para otros/ no habrías podido saber que ese espolón de siempre rojo marca una tumba en eterna letanía/ milenaria y millonaria en almas/ todos los días de pascuas de pascuas perras/ que el mar abrió sus bocas/rojas de carnes dóciles a la metralla/ el boxeador ritmo de una batalla del otoño aquel/ hizo un hueco sobre esa milla náutica cuadrada de mar calma/ de mar calma de flores marinas/ de flores marinas adornando escuetos acorazados escuetos acorazados en la noche del bar éste



XXX/05/006

viernes, agosto 18, 2006

rebuscando arené el billetero azul, se cayó una hoja doblada en 8 y1/2


sueño XXIII

pero quién?

lo pensé,

(un sueño,

alguien de laceo cabello