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viernes, marzo 17, 2006

el Hombre al Armario





Me hace gracia ver las pilas de ropas junto a la cama, sobre ella y debajo, en el piso, en la silla, la mesa y colgada de los marcos de la puerta y la ventana. Y pienso, yo no uso tanta ropa. Apenas un par de mudas y algunas otras para capear el invierno. Sin embargo miro el armario y está completamente vacío. Ni cajones, ni separaciones, ni nada. Solo unas mantas en el piso.

De repente desenfoco y miro como en una película en cámara lenta y en plano subjetivo como una persona se acuesta a dormir y ya dormido se levanta, abre el armario y se acuesta allí. La cámara se aleja y me enfoca abriendo el armario para vestirme e ir al trabajo. Luego la vuelta al reducto, aun en plano subjetivo.

Ahora un plano corto de un rostro reflexionando mientras acomoda la ropa en orden dentro del armario. Ahora una cámara en seguimiento, con infrarrojos, acompaña al hombre desnudo que se levanta dormido. Coge las cosas del armario y las tira a la habitación. Luego se acuesta en él, y cierro la puerta antes de apagar la cámara.

G. G.

16.3.006

4:15 am

(para quien no duerme con "esas" puertas abiertas)

the Man to the Closet

Me it makes grace see the batteries of clothes next to the bed, on her and underneath, in floor, in the chair, the table and hung of the marks of the door and the window. And I think, I do not use as much clothes. Hardly a pair of dumb and some others stop to heave the winter. Nevertheless I watch the closet and is completely empty. Nor drawers, neither separations, nor nothing. Single blankets in the floor.

De sudden movement out focus and I watch like in a film in slow motion and plane subjective as a person lies down to sleep and already slept she rises, it opens closet and lies down there. The camera moves away and it focuses opening the closet to me in order to dress me and to go to the work. Soon the return to the redoubt, even in plane subjective.

Now a short plane of a face reflecting while it accommodates the clothes in order within the closet. Now a camera in pursuit, with infrared, accompany the naked man who rises slept. It takes the things of the closet and it throws them to the room. Soon one lies down in him, and I close door before extinguishing the camera.

G. G.

16.3.006

4:15 a.m.

Bonita noche, nena.







Plan de Recuperación Basado
en las Moléculas de Carbono 14
de lo que fue de mí antes del
Réquiem in Vis Exodum
bonita noche, nena,
para quemar pastos
en la caverna
y ahumar jamones demi-sec
regar flores psicotrópicas
en la cornisa tras la cascada
entonando "Cripple and the Starfish"
de Anthony & the johnsons
si supieras, nena,
lo feliz que me siento
otra vez cromagnón
salgo con el palo de la escoba
a buscar mamuts por las noches
mamut asado y ensalada rusa, nena
y 1 buen tinto / para acercarse a esas estrellas
que no dejan ver el agujero de la cueva
espero no te moleste, nena,
que haya retrocedido un par de trillones de horas
antes de conocerte
pero quiero evitar con los otros dioses
el rollo de tengamos un hijo por favor
mirar el cielo desde la ventana de la cueva
a la hora que me despierte
con olor a humo y tinto
grasa de mamut de oreja a oreja
y 180 m2 de cueva para roncar solo
perdido en el tiempo
solo llevo encendedor,
tabaco, papel y tinta
para no complicar a la arqueología
cuando encuentren mis modernos restos
entre la barbarie de un baby cavannagh
nena, te acordás del miedo que me dio
cuando me pediste cortara aquel árbol,
o matara aquella mariposa nocturna si te quería?
al sol de mi cueva
comiendo un alfajor derretido
miro pasar los cuervos que parten cuando las golondrinas llegan
esta mañana de dinosaurios frescos con fiebre de extinción
G. G.
17.3.006
3.35 am
Plan of Recovery Based
in Molecules of Carbon 14
of which it was of me before
Réquiem in Vis Exodum
pretty night, baby,
in order to burn grass
in the cavern
and to smoke jamones demi-sec
to water psicotrópics flowers
in the cornice after the cascade
intoning Cripple and the Starfish
of Anthony & the johnsons
if you knew, baby,
the happy thing that I feel
again cromagnón
I leave with the wood broom
to look for mamuts by nights
roasted mammoth and Russian salad, baby
and 1 good red/stops to approach those stars
that they do not let see the hole of the cave
I hope does not bother to you, baby,
that a pair has backed down of trillones of hours
before know you
but I want to avoid with other Gods
the roll of we have a son please
to watch the sky from window of the cave
to the hour that wakes up to me
with scent to smoke and red
fat of mammoth of ear a ear
and 180 m2 of cave to snore single
lost in the time
single I take lighter,
tobacco, paper and tint
not to complicate to archaeology
when they find my modern rest
between the barbarism of baby cavannagh
baby, you remember of the fear that she gave me
when you requested cut to me that tree,
or that butterfly killed nocturnal if it wanted to you?
to the sun of my cave
eating a melted alfajor
I watch to pass the crows that they start off when the wanderers arrive
this morning of dinosaurios fresh with extinction fever
G. G.
17.3.006
3.35 a.m.

viernes, marzo 10, 2006

crónicas del bus II




con espuma en la cara me tomó el apagón

obligado decidí no afeitarme,

en otro momento quizás. (recordar)

ídem lavar cara

dientes impostergable,( no recomiendo enjuagar con coca cola)

al salir apagar la portable (después de semanas)

dejar el café para un bar

partir en la ciudad oscurecida




G. G.

7.03.006

Deberia usté probar en otra vida

Un horrible momento de extra lucidez o un similar, quizás sacándome de pensamientos alter delictivos sin delitos. Me encantan estas destapaciones cerebrales, como descalabrar algunas teorías respecto a las musas, la inspiración o lo creativo. Me di cuenta al beber la coca y el sonido de las burbujas sonando como en el techo del oído. A la vez oír como ésta baja a chorros hasta el estómago como catarata y allí Ssschluiiissshhh. Sólo me moví hacia la izquierda (creo) y un montón de esos gases salieron eructados a presión y sonido extragrande. Un gran momento avecinase quiere decir esto, pero es una lástima, son ya las 3 y 10 de la madrugada. Debo dormir. Aunque dudo poder hacerlo. Ya con llegar a plasmar alguna idea parece recompensa justa a cambio de mirar la oscuridad una o dos insomnes horas. Ya me lo he dicho otras noches. Creo que cumplí. Creo que esto ya es algo. Siempre tengo ansiedad al llegar al fin de la página y pienso que debo cerrar la idea urgente. Ahora apago la luz algo más ansioso.



G. G.

9.3.006


jueves, marzo 09, 2006

toma de punto



disco redondo sobre mar con motas azules ilumina el lado oscuro del día desde hace pocos momentos

qué parecido tiene al sol?

cierro los ojos sin obligación. destellos naranjas interrumpen la urbana concentración contra natura

como todas estas madrugadas nada increíble malgasta la idea de felicidad

por si acaso siempre llevo alguien recordado en un horizonte lejano






lunes, marzo 06, 2006

Lo opíparo (o mondo-narco)


Pensar en sangre sin siquiera imaginarla, porque a veces, en éstos momentos de cierta insensibilidad, le da asco.
Entonces piensa en sangre sin pensar en sangre como si borrara de la escala de colores al rojo. Y así, sin pensar en ello, corta la carne que tiene en la mano con el cuchillo súper afilado que compró en los marroquís con afilador incluido. Corta la carne y la sangre fría, fría de días, mana espesa entre los dedos y la camisa con escudetto de cocodrilo.
Corta la carne en trozos, de lo que cree un kilo cada trozo y de formas indiferentes entre el olor ácido de la sangre mezclado en el vapor de las ollas que lo asquean. Abre las ventanas de la cocina al patio interno del edificio. Le llegan los sonidos como por oleadas, de otros vecinos que cocinan, de una mujer que grita a un niño, de un niño que ya piensa en ser cantaor, de un cantaor que grita a su mujer y cosas que caen mientras limpia las manchas azules de la sangre azul de su ex suegra sobre el mármol y los azulejos con verduras.






G. G.
Mar-06

domingo, marzo 05, 2006

ex-profeso





busco y busco
nada que contar

doy vuelta
un centenar de ideas

ningún hilo conductor

un período vacío
lleno de ignorancia
apátrida
y consolado con el solo hecho
de la consumación de la especie
(no era la intención
conquistar al conquistador?)

sobre un océano
en el que todas las historias
fueron contadas
derivo
más abisal
que nunca






G. G.
mar-06

at Said : Never more, neat Said : Never more, never morever more

martes, febrero 28, 2006

Oh, my heart stone!!

Te advertí
cuando a la ducha vayas
cuando a por un par de rayas
nena,
ten cuidao
de este corazón stone

hey nena,
es triste saber
que me recuerdas
de aquella playa
donde una ola me vino
como una suerte de metralla

but,
honey,
be carefully
whit my heart stone!


Pobretón homenaje stone

tres cruces y pico sobre fondo galán






Un hecho:

La partición del tiempo ha dado el gran paso.
Sin mirar atrás se alcanza a observar una tangible yuxtaposición entre el futuro y este momento
Apenas unos fusibles sostienen la hilaridad.

En definitiva, la conciencia inalterable desde el inicio de la humanidad manifiesta algún punto de cohesión hacia el somero cambio.

Conclusión o moraleja, lo decidiré en su momento. Pero, el universo dejará de girar porque hoy me he levantado tan temprano?




Pequeña absolución inducida de camino a ese lugar donde ganaré lo que ...

lunes, febrero 27, 2006

la vida del peón de poeta

las calles
y las sangres bajo las lluvias
las carnes por entre las voces
el vapor en la ventanilla
los faros traseros rojos
detenidos ahí debajo
o cruzando como flechas
los dioses anónimos
y sus olores terrenales
los boletos incrustados en la goma
respaldos escritos en tosco idioma
intentando colonizar tierra sin bruma
y quizás alguien espere allá
mientras vuelvo en bus de ganar 60 pavos.






G. G.
23.02.006

viernes, febrero 10, 2006

aun intento dejar de imaginarlo

Del gimnasio vuelvo, oscuro, de noche, por una cortada entre edificios. Ahorro por allí unos 40 metros, o 50 quizás, pero está bordeada por unos arbustos verdes, una pileta, y un descampado. Y desde hace unos días por un locutorio marroquí. Me gusta ese camino. Pero la policía me detuvo al volver del gimnasio, oscuro, en la noche, en la cortada. Alguien había sido asaltado y al parecer también habían intentado violarle. Parece que puedo ser esa persona. El atacante. No intento explicar nada. Un grupo de vecinos mira por las ventanas. Una mujer grita como un cerdo: Asesino! Estoy calmado. Como seguro de algo que no soy. He pensado en algunos momentos robar, en épocas duras, pero hace años. Pero en violar creo que no. No me ha faltado sexo cuando lo he pedido y si bien estoy en mala racha últimamente no como para…
Al día siguiente hablo, dentro de una habitación blanca sin muebles, con un abogado. Han registrado la casa donde vivo, dice. Han encontrado evidencias. Me mira a los ojos y dice.
-Dime la verdad, lo ha hecho?
Respondo sinceramente. Nó!
-Han encontrado en su casa un libro llamado “ruido a carne”, firmado por usted junto a unos escritos en la computadora. Con eso le puede encerrar unos 50 años dice el juez después de leer aquello.





G. G.
3.15 am
10feb-06

miércoles, febrero 08, 2006

.saliendo del absoluto cero mental de los últimos estertores de la quincenal depre


Pero nada, prendí un cigarro, como todas la mañanas y tardes y noches del mundo
y asistí al espectáculo de mi mismo. Ninguna maravilla. Pero pienso que ya ha pasado la soledad. y sigo solo aqui, mirando por la ventana de la calle al lado de la de Windows. Un perro gordo pasa atado a su dueño y el dueño ladra a los vecinos en andaluz que no se que mierda quiere comprar. Pero que mierda pasa en este mundo.
Y no se, se cruzó esta imagen y me pensé, con el cigarro en mano, que nada, que ladren los perros y los vecinos mientras más ilegal me siento en este mundo estropiado a palos. Pero...
No quise pero ya lo hice, me he vuelto algo nefasto y desencadeno esto. Puajjj
Claro, como me voy a acercar a la Luna que crece con este humor biliar.
Sin embargo alla a lo lejos el día no estuvo tan mal, conseguí escribir 13 líneas en casi una semana antropófaga.

viernes, febrero 03, 2006

eltítulodeestosememojósobreelúltimochaparrón/adesgano/lauñadebajodeldedo

Pensaba en palabras
pocas y ajenas,
dirimidas o recordadas
durante la mañana
bajo esta lluvia
sin un sentido especial
frente a la ventana de un bar
donde paraguas pasan
y un gorrión se dá de cara
,casi, con el cristal
(la ficción del escritor, pues paso a casi un metro, disculpen)

Justo hoy voy a dejar de fumar (Una alegre invitación del gob. de Andalucia)
y a primera hora -9.30 am-
compro unos ducados rubios

Busco en la taza de café una respuesta

Sólo un poco de café,
3% de saliva y un futuro
que no comprendo en absoluto

De a poco, como un tren,
la lluvia se detuvo
pero los paraguas siguen encendidos.






G. G.
3.02.006

(sic)...


domingo, enero 29, 2006





yo, protozoo
me concierne
la única salida a la única verdad mesiánica
altera la conditia vitae

pérfido concluyo sin más que hiel
entre los dientes amarilleados del tabaco
un fiel autopase de cordura
un fino hilo rescatado de la calle
mantiene conectividad a la red real
sintaxis inaudita apenas orgánica

apenas he reducido
a profundo mínimo
la actividad de alma
(una vez ingerí semillas de una planta
que aun desconozco
con sabor a almendras
y sugiero que me apagó el alma durante un día
para lograr
gloria en mis ojos ajenos)

apenas asimilo otros fluidos
influido en esta nueva gestión…




G. G.
28/01/2006 4:55 AM

jueves, enero 26, 2006

poca foto (ningún intento hay aqui depublicidad, pero así llegué..)

El perro de Constanzo



A casi trece años del suceso reconoció que lo había hecho.
Durante casi trece años miró a la cara a los más cercanos de la víctima durante todos los días.
Ese día decidió que era hora
Los reunió a la hora más propicia, a la noche, a la hora de la comida.
A la hora de la cena estaban todos sentados en la larga mesa.
Mesa donde tres generaciones formaban una gran familia.
Padres, hijos y abuelos y otros parientes.
Doce familiares lo miran esperando aquello que va a comunicarles.
El mira a sus doce familiares que de alguna no son tan suyos, pues él fue abandonado en la puerta de la iglesia y adoptado por ellos.
Mira a los once pares y medio de ojos, pues el tío Ramón solo tiene uno por la glucemia, luego mira el florero en el centro de la mesa con flores plásticas de rosas rojas, entonces toma aire y levanta el rostro hacia ellos.
Humildemente les dice a los once, porque la abuela Mirta ya dejó de oír, allí reunidos que doce años atrás, y en un rato serían trece, el había sido el autor de la muerte de Carlitos.
Se cansó de Carlitos.
Y lo mató como quien apaga una radio cuando se cansa de oírla.
Lo mató a Carlitos Constanzo de un cascotazo.
Le pegó un gran cascotazo en la cabeza, dijo, mirando a los diez que lo miran de diferentes modos pero con cara de asco e incredulidad mayormente menos la abuela Mirta que, sorda, piensa que recita unos versos y le sonríe beata, y el abuelo Paco que antes de terminar la frase está dormido en la silla.
Pero Carlitos no sintió nada, les dijo, porque la piedra era casi tan grande como su cabeza.
Luego del golpe ya no se movió más, ni se quejó, ni respiró, ni corrió más bicicletas, ni ladró más, ni le mordió más los tobillos ni nada de lo que Carlitos ni ningún otro perro hace después del cascotazo que le dio ahí, en la vereda de enfrente.
Trece años esperó para decirles que era el asesino de Carlitos Constanzo.

No había incluido esto por considerarlo un poco denso, pero me estoy un poco haciendo cargo de esta realidad y bueno, es algo que me salió de encima.
Julio del 005.

domingo, enero 22, 2006

En Marbella, la marca de la Patria

Breve extracto de un largo texto llamado algo así como "semáforos en frac". Creo que del ´98.

Es cuestión de lavatorios y bidets la lisonja que se desparrama entre tu coño y mi pija, diferentes alturas de semejantes diferencias invisibles a la inculta rigidez de la moral protagónica. La sinonimia desencajada y brotada como almácigos de la sutil entereza de tus manjares. Dúos orgasmos avalan la perpendicularidad de las acciones que te respondo a bocajarro, a besos, a mareas, a cosmos, a flores de tus miasmas internas, intensas, sacrílegas, macedónicas, formidables! Y para colmo extranjero, en ese país tuyo, estoy sin documentos ni visa.
Entonces le rezongo a la tina que te llueve, letárgica entre rumbos de icebergs en tu quilla almada, la descontrolada mansedumbre que anquilosada me permite cabalgar, impertérrimo, austero, vil y caballero dentro del aposento caprichoso de tu sexo cada noche de eclipse. Sólo las noches de eclipse, esas pocas en que la Luna se intrapone imposibilitando a la luz que tatúe de escarnio a tu marido, el de coz de burro, el descansador de semáforos, el juntador de papelitos de colores en las plazas aciagas, el vigilante de la firmeza de los pararrayos, el maquillador de avenidas ováricas, el que teme que las plantas crezcan entre los carpos de sus piececillos entalcados después de intentar fútilmente resucitar, el mismo que paga el sexo con el semen que cree deber a la vida que no da. olvídalo por un rato mientras después de darte tus merecidos azotes, y tu unción de éxtasis, y lo necesario que te haya mandado el “Jose”, de entre mis manos se desgranen flores de Edelweiss para alegrar la estancia alegre de tus ojos alegres, de tus dientes alegres, de tu rostro alegre, de tus dedos alegres, de tus pechos alegres, de tu cuerpo todo y alma enteramente parida en millones de únicas células todas ellas solas y tuyas, que te son vos, para mí y todo, ahora, en vivo, y para el tren ese que conocés, el de las tardes que dejás de agradecer grises.

viernes, enero 20, 2006

Vizcacheando




Rodeando la vizcachera para hacer unos tiros apoya el Winche para cruzar el alambrado y cuando levanta la pata éste se desliza y el ojo negro del caño le apunta y hace clic y una chapita le sube lenta hasta el ojo
Luego silencio, la noche y las vizcachas que arrastran basura y yuyos a la vizcachera y el cielo moviéndose y de repente caber en el hueco y las vizcachas con dientes rojos lo miran sin que pueda él ya sentir un músculo aparte del ojo

G. G.
10-005



Un breve robo-homenaje a Quiroga, que me perdone su madre, no su estética.

Imagen Nª 6667724435928840312255377 Clima Insistente. Posibilidad de Chaparrones. Presión 1004 Hepto Pascales

Básicamente el anacoreta infringió su poca Ley




Mirá. He dicho mucho. He contado tanto que la cuenta se pierde. Y queda tanto que esta vida queda minúscula si lo quieres detallar con palabras. Miento, pero sé cuánto he contado de corazón y cuánto de ejercicio, relleno y soporte o mascarada para que definidas cosas redunden con el brillo extraño que las caracteriza.
Pero es que hablaban en sueños, y yo escuchaba entre ellos, a los cientos de personajes que he creado. Reunidos en una especie de mitin medio trucho dentro de una gran construcción de mi mente entre un ambiente fiestero y decían, y decía a los gritos yo en plena facultad autocrítica, de la supuesta superficialidad de la imaginería adosada a la mayoría de ellos. Entonces, como de ninguna nube o cosa extraña, ella aparece en escena dentro del sueño. Aparece e involuciona todo el asunto. Porque ella lleva la delantera, sabe del impacto de su entrada y de sus formas. Ella tiene lo que hay que tener en un sueño, imagínenlo. No puedo describirlo por la simple razón que sería el mío y no el vuestro, además para los sueños no suelo recurrir a estereotipos. Entonces ella llega. Llega y desploma el asunto, lo vapulea miserablemente con un par de movimientos de caderas y bamboleos de sus grandes ubres saladas. Todos acusan un retrógrado estado de infantilismo y la juerga se torna insoportable y me salgo porque una mina para todos los que estamos ahí es medio poco a mi parecer. Entonces dije que me salgo. Y despierto. Despierto y estoy en una cama que no es la mía. Y adivinen qué? Ella esta ahí, a mi lado, apenas los pies cubiertos por una sábana. Ella, la del sueño. Gira, me mira entre los vahos de la resaca del sexo, y se pone a gritar! Hace que me desconoce y llama a la policía y que quien soy y todo eso y yo corriendo por los ascensores y pasillos como un romano envuelto en la blanca sábana que lleva sus aromas más inconfundibles. Un guardia de seguridad intenta detenerme y con un torpe y rápido movimiento lo desarmo. Lo amarro con sus esposas a una columna corintia y destrozo el handie contra un fresco de Baussmann. Son las apenas las 5 de la mañana y estoy huyendo de una cama, desarmando a un agente de seguridad, solo me queda encontrar a Marlon Brando en la puerta del edificio de donde salgo huyendo.
La puerta de la que huyo comienza a llenarse de gente, gente conmocionada de camino al trabajo ante un hombre golpeado y maniatado. Algunos seguro estan llamando a la ley. Me desaparezco entre las pequeñas entrañas de las calles. En la oscuridad estoy vestido como un fantasma y cruzo a un tipo que mira raro, quizás también haya escapado alguna vez de una cama vestido solo con sábanas. El tipo mira raro, y le sigo la mirada, la capucha que le cubre la cabeza se retuerce como lleno de cabezas de serpientes y no me sorprende, en este juego irreal ya nada tiene la desventaja del temor a lo desconocido. Entonces su mirada, mirada que debería convertirme en piedra, solo me observa. El tipo, que no es tipo, sino el personaje mitológico femenino que se llamó en sus épocas Hidra, ya es solo un viejo reflejo de lo que entonces fue. Su rostro femenino denota un ancestral cansancio, el cansancio insoslayable de la eternidad obligada y llevada a rastras desde el inicio de los tiempos. Y no sé por que me apiado. Me entra en el cuerpo una cosa profunda como la piedad, algo que había considerado excluido en la lista de sentimientos y le ofrezco el brazo. Del brazo me arrastra por oscuros pasillos por donde la oscuridad es la más absoluta de las formas y los sonidos existentes allí calan mis oídos con infrecuentes entonaciones.
He dicho mucho, y he escrito otro tanto, veraz, fantástico o lo que fuere, pero me es difícil contar lo que sucedió al encontrar el sitio que buscaba entre esos penosos pasillos de la mente mi compañera. Lo dejo a vuestra entera disposición, pero imaginaos algo que no lleva palabra alguna y no obstante resume todo. La locura más absoluta y descabellada es nimia ante aquello, pero debo agregar que por un momento, solo y durante lo que dura un deseo, ella me hizo sentir su rey.

miércoles, enero 18, 2006

Proyecto Fotográfico Nº 2

Desde la salida del cine de Estepona.

Necesaria la luz del día pero cubierto el cielo para asimilar la congoja que me produjo aquella imagen.
necesario un 28 mm, sino un 35 puede llegar a alcanzar.
Horizontal sería lo apropiado del ángulo, no dejar de intentar verticalmente.
Diafragma mínimo 8 u 11.
Trípode.
El objeto es el frente de una casa, en estado semiderruido, con antenas por detrás y a lo alto, la calle en pendiente la cruza con un espejo convexo (¿)
que mira a la derecha una flecha de dirección obligatoria, sí
Por detrás un cielo, que sea plano o nuboso, pero gris, necesariamente gris o intensamente plano, pero fundamentalmente gris para evocar el momento que descubrí el sitio.




G. G.
A cualquier gilipollas que encuentre intentando usufructuar este proyecto de imagen le pagaré por un buen resultado.
martes 25-octubre-005

domingo, enero 15, 2006

..magen...(sic)

A Queen everlast don´t forgive to me, and she suck my "piruletas"

A rendez-vouz

delicado equilibrio concedido a última hora


Mirá a los lados
ya no es necesario buscar más
La imagen compartida por los cristales
alguna pista te puede dar
quizás no sos lo que buscás
en otros reflejos


Mirá a los lados
Verificá en que planeta hoy estás
quizás la gente que duerme cuando vos merodeás
te pueda contar de los hijos que perdieron
y los que tu apagaste en sórdidas consultas de raspaje


Mirás los lados
En uno la playa
En otro el mundo urbano
que existís
hace años
y jamás lograste asimilar
como vago de profesión
con aspiración a burgués


Ya está
Lo has logrado
Has asesinado tantas botellas
Tantos ojos curiosos en bikinis
Tanto pelo con Track 2
Te dormiste con punk en la cabeza
con blues de sábana
rock stone como almohada
y un Mhaler que fichó mal de frazada


Sólo resta adivinar
la hora del despegue
y que todo sea en silencio
como aquella vez
que paseamos por la Luna


G. G.
15/01/2006 4:33 am

domingo, enero 08, 2006

Transition year

(Dentro de los mortales efluvios que atraviesan las resacas fiesteras del fin de un puto año éstas son algunas de las cavilaciones por donde atravieso. Lo mismo advierto que éste es el que en mejor estado anímico se encuentra, los restantes son odas populares para tus vírgenes suicidas)



Basándome en el i ching algunos momentos fueron del talante de un preaviso, aunque inmune a ello basé siempre en la tozudez mis presagios y metí máquina vapor hacia delante, no miré a los lados ni medí consecuencia alguna, solo encaré absolutamente todo lo que se cruzó de la forma que lo he hecho y sigo haciendo, tomando alguna tangente y nunca directo al grano, pero es lo que hay
Decía algo de un carro tirado por bueyes el i ching, una transición con una carga pesada hacia algún otro sitio
Y lo fue. I´m in Spain. Se me ha dado el deseo de los 8 años anteriores. Cargo equipaje de mano en un campo de batalla adonde es imprescindible iniciar el levantamiento desde los mismos cimientos una historia diferente, como si el destino no fuera mas que aleatoria e innecesariamente una sabia decisión, pero algo similar a la dejada atrás, solo cambia el aire que la rodea y la perspectiva, sin embargo adyacente a eso he encontrado una cosa que buscaba y ya no estoy seguro de ansiar como antes, aunque tal vez si, que es el anonimato de confundir mi persona humana entre las manifestaciones de otros no muy diferentes a ti.
G. G.
6 o 7-1-006

Cabayasca marineas (descubierto en muelle de Marbella junto a Tía Nora)

la cualquier cosa (2º Parte)


Pudo haber sido cualquier cosa. Parte 2

Pudo haber sido cualquier cosa. Pero que el niño haya arrojado aquello contra la luna del escaparate de ropas para niños y justo a su cara voló el objeto que parecía un auto de juguete, un pequeño Mercedes Benz blanco, que quedó a sus pies junto a miles de brillantes trozos de cristal. Nada, pensó, un accidente. Pero el niño lo miraba con algo extraño en los ojos, como sereno y calculador, como con una fría advertencia, algo que para un pequeño de no más de cuatro años era demasiado. Y se fue, con esa mirada recorriendo su mente de camino hacia donde antes iba, a por unos trámites, pero transitando entre un sueño y una idea que no le cerraba.
Se sentó en un café. Miró el reloj. Apenas habían transcurrido dos minutos desde que salió de su casa. El periódico mencionaba algo de un accidente aéreo y una inundación, los chistes de última hoja apenas lo hicieron acordarse que eran chistes de última hoja. Resolvió el crucigrama como le gustaba. Inventando las palabras, que finalmente coincidían. Y coincidían. Y las palabras remarcadas donde normalmente va una frase famosa decía "Mira la hora otra vez". La miró, y algo cambió aún más. Dos minutos desde que salió de casa. El café que había tomado haciendo el crucigrama no estaba. Miró la página abierta del periódico y éste sin resolver. Dejó un Euro sobre la mesa y se levantó. Volvió. Pasó junto al escaparate y el cristal ya estaba colocado. Miró hacia el interior y un blanco objeto con forma de Mercedes Benz blanco iba camino a su cara estrellándose contra la pared mineral del cristal que estalló. El niño lo miraba y sonreía. Los niños y los locos siempre llevan la delantera en un par de cuestiones, pensó.


G. G.
4.1.006

lunes, enero 02, 2006

una imagen acorde al ambito español

Primia reflexia ergo sum (o lo que da igual, primera cuota del 2006)


Leo por estos días a Cortazar y su Rayuela. Y pienso que uno atravesó la misma lógica que este héroe literario. Uno también surcó la simiente de un París interno bajo la servicial óptica de un alter ego troyano como Oliveira. Hoy bebo mate en la Costa del Sol y me atraviesa a gritos la morfología urbana y sus culturas, pero en un mundo que gira indefectiblemente alrededor del mate, que los nativos de aquí ven como un caldo indígena pues no saben lo que es compartir, pinches guajiros.
He redescubierto a Cortazar luego de flirtear con él y Paula allá por el 94. Una época plena de concretismo, de un realismo exacerbado por lo místico más que por la magia misma aunque ésta nunca ha dejado de estar ausente. De esos momentos corresponde "semáforos en frac", un texto que realiza una hipérbole arraigada en H. Miller, en Castaneda, en la antropología de Levi Strauss en Vian y Bukousky entre los malditos. Años de escritura bajo el seudónimo de el Marino Errante, bautizo prologado por Mrs. Piepoch, de la que recuerdo sus sabias apoyaturas, de que si escribes como Borges o Cortazar eres un escritor, y bueno, ajeno a comparación alguna uno soslaya la cobertura de su área de acción y corre junto al viento mas favorable. Viento o influencia. Influencia o imprudencia. Imprudencia o la más acertada línea de acción dentro la limitación que uno encuentra en sus búsquedas a la hora del mate en la madrugada del 2006.



G. G.
2.1.006

sábado, diciembre 31, 2005

primerosegundoytercerodeloeterno

primero
un lago oscuro, azul oscuro y profundo azul
el cielo pulido de nube alguna como polarizado y sin el sol
éramos pocos los seres quizás dos quizás tres que nos movíamos allí entre esos elementos
buceábamos volábamos andábamos
la vida era apenas verse solo para mantener la especie
estaba escrito dejar la vida a cambio de otra
sin influenciar en nada, como fantasmas
atravesar la materia sin modificarla
éramos pocos los seres quizás dos quizás tres
una vez vi uno lejos y me vio lejos
y continuamos respirando y haciendo lo que siempre
nada que influya

segundo
el tiempo fue siempre relativo
las rocas se desgastan mueren y las reemplaza su propio polvo
la vida animal y vegetal de la misma manera
constante el cielo azul el lago azul y los dos o tres
seres inmutables que cada miles de partes de tiempo
uno reemplaza al otro en un acto secreto y solitario
me es imposible describirlo, lo desconozco.
solo sucede

tercero
el cambio
en determinado punto del tiempo algo llegó del cielo
una forma con otra forma
estuvo moviéndose mucho aquí y allá
a veces se le veía lejos
en un momento éramos pocos
éramos dos y pronto tres
lo espero


G. G.
8,005

insisto, mi ego admite que le encanta este autorretrato

la cualquier cosa (1º Parte)




Pudo haber sido cualquier cosa, pero dos hechos marcaron ese día como algo diferentes al resto. Primero y principal. Recordó lo que había soñado, cosa que nunca le había ocurrido antes. Soñó que no podía mantener los pies en la tierra, que flotaba y se deslizaba por las calles agarrado de las casas y la gente. Y lo segundo, en realidad fueron segundo y tercero, porque ocurrieron simultáneamente cosa que no le permite definir cual ocupa el segundo y tercer puesto enumerados en orden. En definitiva, despertó cuando sintió caminar por su cara algo. No supo que. Pero despertó. Y sobre el umbral de la puerta una mujer lo miraba. Y un pájaro golpeaba la ventana con el pico. Un pájaro extraño, de varios colores. Pecho azul, rojo y amarillo en la cabeza y pico anaranjado. Cuando volvió a mirar a la mujer ésta le miraba con un gesto de bondad en la cara. Luego se giró y desapareció por el pasillo. El se levantó y la siguió. O lo intentó, por que la mujer ya no estaba. Buscó en la casa pero había desaparecido. Dejo de buscarla y fue extrañado al baño. Meó y se afeitó. Se vistió y luego salió a la calle.
En una plaza el perro de un hombre se le acercó corriendo y comenzó a olfatearlo, luego se alejó.
En un escaparate de ropas un niño tomado de la mano de la madre lo miraba sonriente y le arrojó un juguete que hizo estallar el cristal.

jueves, diciembre 29, 2005

Imagen del satelite interno donde cuelgo los calzones, 3 pares de medias, dos pantalones, tres remeras y la yerba sobre la plancha donde cocino

churrascos de poyos 8 veces a la semana y donde una vez vi pasar una estrella fugando deseos calvos.

autobiografía postrera basada en la autoestima



inexacto
totalmente
absolutamente abstraído de la realidad
los pronósticos se dividen entre el azar y lo social
dispepsia?
autismo?
estupidez?
el corolario es incuestionable
solo un mar de dudas abunda en el cráter donde convive con lo que necesita de la realidad
para saciar el ego de sus excentricidades psíquicas
apenas conforme físicamente entre nosotros patibula cualquier intromisión
a su palacete de cristal con o sin violencia
y el quid de la cuestión
llegará a buen fin?
pero no era con palabras como podía hablar
ni siquiera él entendíase al descubrir su cara
tres o cuatro veces a la semana
dentro el espejo
palabras emitidas
por otros medios
pronosticó
y comunicó
han pasado ya 56 años
escribió libros entre
poesía, cuento, fotografía, novela y teatro
en ese orden
siempre que mira su espejo
como fetichista
algo intenta comunicar
ya quizás fuera más viejo de lo viejo que fue
y mira lo vivido
de la forma que sucedió
conclusión
tendrá fin
murió solo
pero vivió con extremas mujeres
tal vez se atrevió a más
al hallar entre los monstruos
del espejo
su cara




G. G.
28/12/2005 2:48

miércoles, diciembre 28, 2005

Volverán las oscuras golondrinas


No es que el robo al banco haya resultado mal. Ni que tres de los cuatro hombres del equipo estan llenos de plomo y casi del otro lado de la persiana. Ni que por lo menos fueran muertos también algunos policías, quizás media docena, pero esos son sus riesgos de trabajo. Ni que también hayan caído un par de inocentes, aunque quizás demasiados, siete, y un niño, pero fue todo una masacre de los de las fuerzas especiales cuando intentaron entrar. Ni siquiera me molestó cuando sentí atravesar la carne del hombro una bala, solo me hizo pensar que esas cosas pasan en las películas donde el protagonista es herido siempre en el hombro y sale airoso de la situación. Pero el puto hombro me duele como el carajo, y más cuando giro el volante del Scenic para intentar perder a las docenas de móviles que nos siguen por las calles de Mar del Plata desde el Banco Itaú. No es que me moleste nada de eso. En absoluto. Ni siquiera ver como a mi lado la cara de Raúl esta recostada contra la ventanilla con un disparo que le abrió el cuello y llenó toda la alfombra, el torpedo y mi cara de sangre con HIV. No. Nada de eso. Miguel es el único que aún habla y dice que Ángel parece muerto con tres agujeros en el abdomen. A él le han dado en un pulmón, cree, debajo de la última costilla, y tiene agujero de salida, dice, y se ríe como loco pasado de rosca de merca y grita: Hijos de Puta, vengan, vengan!!!, cada vez que un patrullero se le pone a tiro le da rosca con la AK. Miguel y sus gritos tampoco me molestan. Para nada. Si tú haces las cosas duras te responderán igual. Es ley. No es que algo de esto esté mal, es más, la estoy pasando mucho mejor en estos momentos al ser perseguido por dos mil policías que los últimos cuatro años de gayola en Batán y más sabiendo que si zafamos de ésta, es decir, escapando a un lugar seguro, podríamos volver a empezar, algunos menos pero bueno, siempre alguien se suma a una empresa pujante. Lo único que en esta pequeña empresa ha funcionado mal en el día de hoy, con este sencillo acto que solo debía demorar un minuto y medio por cronómetro, es que el dinero no estaba! Eso es lo que me tiene mal. Un mes de planificación y la puta guita no está. El subgerente muerto al pedo para ablandar al gerente del banco que decía la puta verdad, que justo hoy el blindado se adelantó media hora, y en las bodegas vacías solo un par de miles pero no las sacas con tres millones en efectivo del cierre de semana de los putos viernes. No es que haya resultado mal. No. La puta madre que se fue todo al carajo!




G. G.
27/12/2005 3:40 AM

Pensaba llamar a este cuento relato o lo que fuere así, "El fracaso de un Micro Emprendimiento", pero no se porque se me vino la frase del clásico de los poemas en español.

martes, diciembre 27, 2005

Despertad, fariseos, que la calma de la mar proviene de la tormenta que gira en la rotonda del Ebro

Ella/Él/Principio/Metástasis/Fin

Yo también (porque no fui el único que invirtió en el plazo fijo del interés a su carne) desconocí el hecho de que nada en ella pudo haber sido de mi propiedad. Es decir que si. Que la entrega fue desinteresada hasta el punto del servilismo canino donde fondeamos ya con nuestros propios limites marcados investigando una excepción a lo conocido y cuando al vernos sobresaturados de tal falacia en la que cada uno descubrió dentro de la inefable rutina que no habíamos logrado avanzar medio paso hacia la diadema de la felicidad empezó entonces el perigeo hacia la búsqueda de la excusa ideal en la que poner fin a la misericordia de ambos. No es que ya no se sorprendían, aún escribían el nombre del otro con vaho sobre el cristal del bar donde por extrañas casualidades se cruzaban o dejando por las mañanas extraños cactus difíciles de localizar en sitio tan pequeño y tan poco desértico, pero la cosa ya no era más que una infantil muestra de aprecio hacia un sorteo en el cual uno de los dos sacaría el número exacto para alejarse y vivir mil vidas sin volver a pensar en el otro mientras que el antagonista quedará con la huella del camión-oruga de los sentimientos marcado en el subconsciente más una carga de recortes de diarios extraños, más cosillas encontradas en las caminatas nocturnas, más miles de fotos tomadas a desagotes de canaletas que muestran como el cielo llora y como esas lágrimas se derraman hacia agujeros lejanos. Cosas que quedan para torturar al perdedor que dé el paso hacia el lado del conformismo y que reconozca que hubo una serie de movimientos en su tablero que le dejaron en jaque la pecera del recuerdo.




G. G.
26/12/2005 4:24 AM

lunes, diciembre 26, 2005

no estristeza ni frialdad, ni alfajor ni yerba mate, solo una imagen del mediterraneo

El día que fui Campeón Mundial de Truco de Costa Bonita

No es que me esté quedando sin historias nuevas que contar. Lo que sucede es que de repente hoy, jugando después de unos cuantos meses al Truco, he recordado esto.
Que fui Campeón Mundial de Truco de Costa Bonita.
Si, fui Campeón Mundial de Truco de Costa Bonita un año 95, creo, una pequeña ciudad balnearia cercana a Quequén donde mi padre tenía alquilado un Pub donde pasé, hasta hoy, el mejor verano de mi vida. Pero bueno, eso es historia aparte u otras historias ya contadas.
Cuestión que fui Campeón Mundial de Truco de Costa Bonita con el Dr. Zagame de compañero, los dos fuimos compañeros y campeones de esa dura travesía al triunfo en la cual derrotamos a trece parejas y perdimos contra una, la cual estaba conformada por un hombre y una mujer. No hay nada más difícil que vencer en el Truco a una mujer, y más si está acompañada por quien le enseñó, su padre. Ellos nos vencieron pero en las primeras rondas, lo cual nos situó frente a otras parejas que vencimos fácilmente hasta llegar a una jodida final en la cual nos batimos contra los Campeones Mundiales de Truco de Costa Bonita del año anterior. Siempre recuerdo el Pub lleno de gente expectante a cada jugada y una ferviente hinchada que se batía por uno u otro bando según se daban las circunstancias. Y por supuesto, después de la victoria, la entrega de premios, premios que habíamos comprado mi padre, A. González y yo, y que consistían en un par de relojes medio baratos y no recuerdo que otra cosilla, pero ése fue uno de los momentos mas emotivos de mi vida, si no fuese que al otro día tuve una de las más grandes resacas de mi vida, pero en fin, como Campeón Mundial de Truco de Costa Bonita esas cosas a uno se le perdonan.




G. G.
24/12/2005 1:53 AM

jueves, diciembre 22, 2005

La vigilia del Pollo

Desde temprano forzaba la vista
Odiaba eso
Esperar

El sol no se había caído de la línea del mundo
pero estaba tan oscuro como en la boca del abogado
Apenas una franja de luz entraba
desde la calle por la puerta
Forzaba la vista esperando que por la puerta,
semicerrada,
semiabierta,
por donde el hálito ése de luz
que entra de la iluminación de la calle,
pues el sol ya había caído
hace un tiempo
por la línea del mundo de la noche,
entrara ella
O el dinero con ella
O ambos

Cuando los ojos
y la espera
decidieron cerrarse
en el tramo puntual entre la vigilia y el sueño
una serie de imágenes se le sugirieron rápidamente
en las que una sombra penetra,
toma la maleta,
lo mira y
unos dientes como en medio de una sonrisa
eran lo más blanco desde que vio la nieve cuando era niño en un pueblo de algún lugar
Despertó sobresaltado
Despertó sobresaltado y de repente
como después de sentir el mítico sonido de la explosión
de un flash frente a la cara.
Lo primero que notó fue,
una sonrisa blanca y
una carcajada
Luego la chispa de un mechero iluminó la escena
observó como ella acercaba,
en cámara muy lenta,
la llama al cigarro y
vio también el humo que despedía el cañón de la Glock
y entonces por vez primera sintió
como se le escapaba el aire
entre borbotones y plops
desde el pulmón izquierdo
El mechero se apagó
mientras la braza dibuja unos extraños trazos hacia la luz de la puerta entrecerrada.




setiembre del 2005.

Importantia

Pensé
, y aún lo hago,
que a todos importa
, aquí también,
bastante poco
lo que hagas

57% menos
si no es relativo al Euro.









G. G.
7-005

Beibi please don´t go!



Miro los atuendos de ese tío y realmente no me cuadran con su cara a primera vista.
Pero volvamos un poco atrás, o no se pregunta a qué viene esto o por qué en ese lugar? El porque tal vez se resuelva durante el relato. Pero también coincido respecto a las casualidades. Yo no necesariamente estuve allí, pero lo vi todo. Y aquello armó un pequeño escándalo en su círculo.
Comienzo esto así. En la terraza de un bar, en Puerto Banús, uno de los sitios más privilegiados por el Jet Set en España.
Estoy bebiendo Havana con cola en la terraza de un bar a la espera de una persona cuando con ruido de neumáticos un Porsche Carrera se detiene en doble fila a un par de metros de donde estoy. Relato en parte la imagen, la del tío, que baja hacia el bar dejando el carro en doble fila aparcado con el motor regulando breve sus v8.
Decía, que el tío aquel baja del carro como un actor setentero y se dirige hacia terraza con sus gafas estilo poli yanqui, bamboleándose con un aire de rebeldía un tanto cursi. Bueno, de más esta decir que calza jeans gastados, tejanas y una remera con la típica sombra del rostro del che pero con fondo verde, y ahí fue donde me puse a replantear un par de cosillas. Pero no importa, sigo. En la remera, sobre un lado, los colores básicos de Benetton. Siempre jugamos cartas grandes en pequeñas apuestas, otros pescan ballenas en sus piscinas y aquí, hermoso mundo del hiper-revés, de pronto el jet set está junto a ti y vos ni lo miras pasar y tiene la cara del Che. Solo eso. El tipo se sienta en la terraza, pide Beffeater con tónica, lo bebe de tres tragos, sin que los tres tigres traguen tres trigos, y le sonríe al sol. Todo le da igual.
Sacaba esa pequeña conclusión para este ejercicio que me había propuesto cuando derivo la mirada al auto que ronronea. En su interior una figura femenina, amante, esposa o lo que fuere, con los afilados rasgos de algo que corta el viento. Afilado y aceitado con el pronto y exhaustivo maquillaje que sobreexagera la belleza natural de una muchacha de unos 17-18 años. Muchacha que gesticula con un móvil. Pelo corto, aro en oreja, nariz y barbilla, timbre de voz agudo y gestos de una tontera sobreactuada maravillosamente.
Conmovido por todo ello seguí describiendo como un ejercicio la escena. En tanto pedí un segundo Havana con Cola. De repente ella lanza un alarido. Ella chilla y baja del carro. Baja del carro con el móvil en la mano y cierra violentamente la portezuela del Porsche que, equilibradamente, de más está decir, se balancea. Con el móvil en la mano se lanza a la terraza con su cuerpo aún algo infantil vestido con colores tan súper contrastados que a veces te preguntas porque no controlan el desequilibrio de los valores cromáticos, pero acepto, me digo, el hecho de la diferencia de culturas. Allá ellos. Ella se viene hacia la terraza hecha una furia y comienza a gritarle, al de la remera verde del Che, en alemán. Grita agudamente y hace movimientos con sus manos y cuerpo y grita y tira una silla y así. Él detrás de las gafas oscuras se levanta, coge un billete de cincuenta euros, los tira sobre la mesa, se encamina al Porsche Carrera, se sienta en él y despega haciendo chirriar los cuatro neumáticos.
Ella se ha quedado mirándole ir. Aunque ya no grita.
Yo he pagado ya mis vueltas y me encamino herido en un ala para preparar una crítica para la nota del jueves, pero antes paso el informe a un programa de TV siempre interesado en las andanzas de R. D. Jr.






G. G.
9-005

lunes, diciembre 19, 2005

Mi cuento de Navidad







Es justo en este momento cuando me detengo a oír el silencio que ha quedado allí atrás. Lo que no había pensado era sobre las formas que éste podía tener. Y sobre todo como podía reaccionar.
El silencio fue provocado, un tanto intencionalmente y otro tanto por azar.
El silencio me lo produje casi te diría desde niño. Desde que decidí no oír demasiadas cosas, y muchas más si provenían de personas.
Entonces decía del silencio, de cuando me detuve por fin a sentirlo en sus formas.
Recuerdo que cuando organicé esto tuve una mala espina, un pequeño escalofrío que me recorrió el alma. Aun así lo hice.
Fui a un sitio apartado, lejos de la ciudad donde acampé dentro de un bosque de pinos cerca del mar. Eran los últimos días de diciembre del 99 y quería escapar al bullicio de la ciudad y dar una “bienvenida” al nuevo milenio de una manera que me pareció diferente. Punto.
El hecho es que caminé por las dunas buscando un sitio en el que me hallara cómodo y lo encontré. Sobre la cima de una duna que abarcaba el horizonte a todo alrededor. Apenas un poco de aire se movía al fin de la tarde y pelé un cactus como un botón que había recogido en Tandil para la ocasión y lo masqué viendo el sol ponerse.
Aquí es donde comienza aquello del no oír. Apareció de repente, con una lividez reconfortante. Luego de unos momentos desde el lugar donde el Sol se pone llega como un aire y luego aquello a lo que me refiero con la forma. El aire en movimiento generalmente produce un rozamiento que produce sonidos, en cambio solo sentía que el aire se trasladaba en silencio, o viceversa, como si yo me moviera en él, pero eso no lo es todo. Lo que más me “inquietó”, aunque no se si es la palabra correcta pues nada, absolutamente nada me inquietaba en esos momentos, es esto que luego de sentir el aire moverse observé pequeños puntos desde el sol hacia mi. Una increíble nube de moscas, que cubría toda la tierra y el mar, me atravesó sin que alguna de ellas llegara a tocarme durante unos momentos. Eso fue algo increíble que aún me pregunto si verdaderamente sucedió, y pienso que sí, que así fue, las moscas parecían una nube, como una tormenta o niebla que lo cubrió todo. Eso es lo que llamo la forma del silencio. Cuál es? No lo sé! Solo te puedo decir que tiene la forma de una nube de moscas. No se para ti que forma tendrá? Si es que te interesa vale la pena averiguarlo.
En fin que mi delirio místico en ese momento me hizo atravesar una visión panorámica de lo que en ese entonces era mi vida, algo atravesado por moscas y silencio.
También recuerdo que cayó el sol cuando las moscas desaparecieron.
También sé que alguien, durante esos días que me aislé, robo un auto para buscarme y la vi pasar entre los árboles pero mas huraño que nadie la dejé ir para que me encontrara luego. Fue una gran mujer. Pero siempre estuve rodeado en silencio por nubes de moscas.






G. G.
18-12-005 05:37 hs.
Otra pequeña cosa que me ha sucedido y no se porque repentinamente recordé anoche.

sábado, diciembre 17, 2005

in other words

en otras palabras
que la vida sin carne
ni extraterrestre se aguanta
pregunté a una señora fina respecto a su perro
el perro en silencio me miraba
ella hablaba de los manjares que preparabale
el perro tosió, escupió
un papel de golosinas en sus excrementos
sobre el semáforo había acumulado un registro de lluvias
y a su lado una pequeña reproducción de las Meninas
fotocopia pegada con un trozo de cinta aisladora
el perro seguía tosiendo, escupiendo

una niña corría en la playa

a 100 metros de la costa
una barca lanzaba peces muertos al mediterráneo,
costa regada de bellos pececillos de colores
muertos y centenas de gatos devorándoles

la niña corría por la playa
acariciando gatos
solo acariciaba los blancos
que eran miles
su madre
apagaba / encendía las luces de la calle
y el mediodía era poco menos que una fiesta
con peces de colores rojos





G. G.
16-12-005

viernes, diciembre 16, 2005

la forma bélica del ojo negro que tú tienes




he
al fin
descubierto la forma bélica del ojo negro que tú tienes

no importa por que subí a ese avión
o que alguien haya arrojado alguna bomba alguna vez
o que los coches con sus luces desmenuzan la noche del mundo

he oído
primero
la forma bélica del ojo negro que tú tienes

tampoco he oído
algún día después
la forma bélica del ojo negro que tú tienes

comí
basado en el hambre
y al salar
salé
y degusté
la forma bélica del ojo negro que tú tienes

la forma bélica del ojo negro que tú tienes
es universal

yo la llevo

no solo tú

hasta quien no tiene
visión lo soporta

es lo que hace mal a los pequeños niños

es lo que curan con dos dedos de la mano en transilvania

es lo que no te golpee indefenso de mí contra ti

la forma bélica del ojo negro que tú tienes
es lo único que encontré
en la playa
de junio
sin sexo
jamás




G. G.
14/12/2005 1:33
a quien piense que pudo ocurrir algo diferente

martes, diciembre 06, 2005

Cyber-punk


el día siguiente
al día después
unos pocos perros
pusilánimes
escucharon el
retumbar del ruido
del silencio

por fin

las calles aderezadas
de puré de tomates
y otros polvos sociales

el cielo congestionado
de caras voladas




G. G.
entre 1999 y 2002.

Las aves crueles

Las aves crueles
(algo que ver con el I ching)



ella fue como un ave
frágil
al verme
dejó de cantar
no intenté nada
era terrible
una cotorra en silencio





G. G.
Marzo del 004.

sábado, diciembre 03, 2005

Mala leche S. A.

Ojo! Que lo único que intentaba era..
Bueno acaso importa ahora?
Escuchame, no me mires. Mirá. No, no mires, imaginate esto.
Alguien frente al espejo intentando con un objeto sólido quitarse una molestia en el ojo. Frente al espejo, a diez centímetros de él. Con una mano que sostiene el párpado inferior extendido hacia abajo, y con la otra sostiene el tapón de una lapicera, el capuchón, intentando con toscos movimientos quitar un trocito de ceniza que le saltó del cigarro.
Y Ojo! Que lo único que intentaba era solo…
Bueno, acaso importa?
Un día cualquiera, esta persona que ahora llamaremos por ejemplo Sergio, si, Sergio tiene ese perfil de persona que se vacía el… bueno, Sergio entonces está en su casa, ha regresado del trabajo y está en casa, su mujer no está, los niños tampoco, poco importa el entorno, pero si vale saber que esta viendo unas páginas de pornografía en internet y fuma un cigarrillo luego de hacerse una paja en una servilleta de papel frente al monitor. Sergio fuma un cigarrillo mirando pornografía y del cigarrillo salta una brasa que le da en el ojo. Sergio putea mientras se refriega el ojo porque le arde y siente algo dentro. Se mira frente al espejo del living y nota un puntito negro sobre lo blanco del ojo. Sobre el mueble a su derecha hay una lapicera BIC. Le quita el capuchón y intenta toscamente quitarse eso que le hace arder y se espanta, porque ha dejado el ordenador y escucha los gemidos y allí dejó las servilletas con esperma regadas por donde los niños andan, cuando entra su mujer con los niños y lo encuentran frente al espejo gritando con la camisa manchada de un blanco líquido esclerótico.




G. G.
02/12/2005 2:30

un poco ciego mundo clandestino

yo
quemaría tus coches
enrollaría los semáforos
asustaría tus niños
correría en la sombra de la noche
tras tus cosas olvidadas
llenaría tus fuentes de espuma
confundiría tus antenas de tv
descalabraría tu orden
con simples actos superfluos
hablaría a tus vecinas en los mercadillos
haría pintadas en tus muros
pregonaría tu insensibilidad
pero jamás se comprendería
ni siquiera
la injusticia de mis actos

jueves, diciembre 01, 2005

Lo increíble cuando uno abre un poco el espectro sensorial y de como algunas cosas aparecen de ningún sitio





Hoy al ver “Mi vida sin mi” afloje un par de tensiones y ante un par de situaciones sentí algún movimiento de fibras y músculos que hace demasiado tiempo sostenía entre glaciares de mi personalidad.
Decía de cómo algunos aspectos sensoriales se abren o modifican parcialmente o durante contados momentos que te permiten vislumbrar durante quizás unos minutos cosas que están ocultas dentro del velo real de la realidad, cosas que se nos escapan a la mayoría como movimientos extraños de cosas inamovibles, sonidos fugaces y sombras que parecen poseer “algo”. En cada recodo o esquina algo parecía como estar acechando y la única persona que crucé en toda la noche gira su cabeza y comienza a mirar al cielo justo un momento antes de entrar yo a casa. Por eso intento dejar esto encriptado con estas palabras que por momentos no me creo ni yo mismo pero que últimamente estoy atravesando en los que después de una acción que ya casi considero rutina y que es ir a lo de Mati, tomar unos mates, ver una película y perderme unos momentos en sus ojos negros, para luego salir a la calle en la madrugada y durante ese camino ya tantas veces recorrido desprender ese trozo de conciencia, que a veces ya no soporto, para sentir algunas cosas como la mirada de un gato negro que ha caminado delante de ti durante casi cien metros, o ver formas bajo el asfalto moviéndose en distintas direcciones o también mientras tarareaba una canción de Radiohead un caballo blanco aparece en una esquina y queda encabritado en dos patas para luego quedarse mirándome y relinchando para luego desaparecer virtualmente por una calleja.
Amo estas noches, amo estar vivo en situaciones en las que poco vale una cuestión tan banal como ésa. Porque uno entrando tan profundo a veces en el corazón de los otros mundos tiende a perder el miedo por la muerte y consigue la receta para vivir de una forma que al más errante de los gitanos encantaría, pero uno en medio de su frágil mundillo material imagina el dolor que algo de ello puede remitir. El dolor como una pérdida de tiempo que por momentos hace sonar campanarios en las cabezas de la gente y ésta despierta de un sueño que fue verdad, que los ojos del dueño del sueño dieron forma y color al dolor en su alma, y que esos colores no se curan con la palabra, ni se cubren con más que una cuchara de rojo líquido de una alma vieja, nada de eso sería fácil para mí o cualquiera imaginar, pero éstos son momentos que disfruto, yendo un poco más lejos de lo que la ciencia permite, y adiós, que algo que no creerías está ocurriendo detrás de tu mirada…




G. G.
26-11-005
(tambien falta alguna correción)

Penal




De derecha y que el pie diera muy poco por debajo del centro del cuero, y de puntín, para que fuera hacia la parte alta y del centro del arco, siempre pensando en que el arquero irá hacia uno de los lados. Fuerte al centro y arriba es gol seguro. Es ley. Aunque el arquero esté parado en medio de la trayectoria es imposible detener la bocha a la velocidad que agarra de puntín.
Y en ningún momento miré directamente al arquero a los ojos. El arquero se llamaba Justo Urquiza y fue un amigo hasta que dejó de serlo el día que firmó con Mataderos. Son algunas de las cosas que tiene el fútbol.
Ya habíamos pateado penales con Justo cuando éramos amigos, y él mayormente adivinaba adonde yo se la colocaba, o la mayor parte de las veces. Por eso, en ningún momento lo miré a los ojos. Porque cualquier gesto desequilibraría mi táctica de patear al centro fuerte y arriba o con solo leerme la mirada sabría donde pensaba yo patear.
Parado a seis pasos detrás de la pelota con un ligero ángulo hacia la izquierda. Detrás tengo a diez compañeros dándome cada uno un consejo diferente sobre donde colocar la pelota dentro del arco más los diez compañeros de Justo cagándome a puteadas en diferentes tonos. Más alrededor de 430 hinchas y familiares y amigos que se juntaron para presenciar la final de Primera del torneo de fútbol de nuestra ciudad entre los dos clásicos rivales a muerte, Villa del Parque y Mataderos. Yo, como delantero del equipo y goleador, y con tres penales metidos de tres, miro a la pelota que acomodé con increíble cariño y amplios cuidados sobre el centro del manchón de cal a doce pasos del arco donde Justo ataja con una pasividad exterior apasionante.
Miro la pelota y el árbitro pita dando la orden de ejecución.
Mirando la pelota tenso todo el cuerpo para lanzarlo hacia delante y tomar envión para darle al balón de puntín. Pero un momento antes me detengo. Lo pienso y cambio de táctica. Entonces me acomodo un poco hacia el centro, siempre mirando la pelota y entre medio de algunos gritos de aliento desde detrás del alambrado. Mientras tanto siento en mi nuca la mirada de mis compañeros en silencio y también las puteadas de los contrarios. Y yo sin quitar la mirada del esférico. También siento la impaciencia del árbitro pero lo que más me preocupa es que allí delante alguien piensa que sabe que me va a atajar el penal. El penal más importante para mí hasta ahora. Intento entonces dejar que el tiempo pase un poco para lograr ponerlo nervioso. Doy un paso hacia la izquierda y relajo el cuerpo un poco más y doy el envión hacia delante… y el árbitro pita y me saca amarilla.
-Qué te pasa?- le digo.
-Vamos que se viene la noche, pibe, vas a tardar una eternidad. Dale, no hagas tiempo!- me contesta y se vuelve fuera del área después de anotar mi número en el cartón.
Otra vez mirando la pelota. Y otra vez el árbitro pita dando la orden para patear. Hago los seis pasos desde la pelota y uno a la izquierda. Unas cuantas gotas de sudor me recorren la frente y me paso el antebrazo antes que lleguen a los ojos. Nada que pensar. De un vistazo rápido miro el ángulo derecho del arco. Calculo la fuerza que voy a utilizar y alguien de la tribuna tira un petardo cerca y mis cálculos van a parar al carajo. Miro la pelota y decido enviarla baja, a su derecha, porque Justo es zurdo, pero alguien de atrás me apura mal diciendo algo un poco guaso de mi hermana. Nada, no hago caso. Concentración y pasmosa pasividad. Este penal define la final, faltan seis minutos, diez como mucho para terminar y si aguantamos la presión con esto se define el empate a 0 y salimos campeones después de cuatro largos años y listo. Doy el primer paso para adelante como para enviársela definitivamente fuerte al centro y arriba de puntín… y escucho al árbitro dar tres pitadas! Y se me viene encima sacando del bolsillo trasero del pantaloncito la tarjeta roja!


Luego de la expulsión se armó la grande. Hubo disturbios. Detrás del arco de Justo se lanzaron bengalas y petardos uno de los cuales le explotó cerca dejándolo aturdido y con una concusión auditiva. Luego todo se calmó y el árbitro por muy poco no suspendió el partido. Justo se perdió el penal porque había quedado medio atontado, y se quiso hacer el héroe pero el DT casi lo mata a garrotazos. Así fue que vimos desde nuestros respectivos bancos como el arquero suplente no pudo atajar el penal al centro, fuerte y alto, que pateó el arquero y capitán de Villa. Y Villa otra vez campeón.













Gastón M. Guzmán
01/12/2005 02:50:33

Les amants morts du le Pont Neuf



Encendiendo y apagando las luces propagadas en la tierra donde la oscuridad es o no necesaria
las franquicias de la carne sobrellevan las actas
inexistentes de sus propias especulaciones
mientras las aves nocturnas enfrascadas en los servicios de las gasolineras repetirán su gorjeo de parabrisas astillados
Solíamos beber antes de dormir- se dijo mirando un cartel de neumáticos-solíamos reír antes de beber- se escucho responderse al oído, muy bajo, para decidir que nunca usaría otro neumático que el de la publicidad de los elefantes
enfrascado en la sensación de que todo lo que ocurrió en algún momento pasará de una forma ligeramente diferente para aquel que lleve su cuerpo en cualquier otra historia que se le suceda
En fin que la lluvia mojó cuando llovió en el pasado día de atrás
y sus jugos levantaron las partículas del polvo
arrastradas desde la ciudad al pecho materno de la mar que perdió la proporción de la virginidad ante los costes de la absolución de su vida rehén de los deseos de la gastronomía del ocio
tal es que el tránsito de los desechos que la lluvia lava se escurren por debajo del puente más oscuro que cruza el Sena de orilla a orilla
donde tres formas convergieran de diferentes chismes para conformar la más rústica de las formas del amor
ella ebria arrastra una niña que hicieron suya mil hombres y él un bebedor que la acompañó hasta que la lluvia separó la niña de una madre por el frío garrón de la vida
él, quien sabe cuántas después y porqué esa noche, con el botellón aproximadamente vacío del alma sigue con la mirada los cristales fragmentados de los coches por las gotas perderse en la noche en dirección al fin
la niña y un trozo de hamburguesa bajo un cartón, algo húmedo y algo acogedor, observan sin saberlo, supongamos, como el hombre comienza a dormir escapando al sueño de los gigantes



G. G.
29/11/005 1:11:50

lunes, noviembre 28, 2005

La reencarnación del día 4





Pienso en la reencarnación estos días. No sé a que se debe. Pero pienso en el alma que regresa a los cuerpos. Pienso también en la vacuidad. Llamo vacuidad al estado que uno halla cuando se encuentra sin responsabilidades.
De hecho, me mofaba cuando estaba en un estado inverso, el de súper responsable. En fin, que pienso continuamente, en cualquier momento y bueno, en cualquier lugar, pero nunca sale a luz una conclusión en claro, solo que estoy algo incómodo con mi persona casi a diario en todos los estados.
Pero estoy algo seguro que no es lo que esperaban encontrar en este escrito, algo aburrido y un tanto pedagógico que el que relata lo hace porque si. Bueno un tanto es así, pero me refería a un estado de ánimo, pero poco tan cercano a una mascarada como eso.
Manuel nació en un pequeño pueblo sobre la costa que crece abruptamente por la llegada de capital extranjero en Andalucía. Ahora bien, Manuel tiene 23 años y dejó de estudiar a los 15 para dedicar su vida a la pesca como su familia lo hizo desde generaciones atrás. Eso es su vida en el mundo de hoy. Conoce la rudeza del clima mar adentro y como la vida en el puerto cambia día a día por el efecto de los guiris y aquello llamado globalización. El pescado sube y baja los precios constantemente de acuerdo a las mareas y los factorías que arrasan desde los países del Asia y la flota rusa. Manuel hace un año vive en un estudio cerca del puerto, desde que la madre falleció de un cáncer. Manuel tiene su barco, aunque de seis metros de eslora, pero todo lo que navega se llama barco. Le ha puesto Virgen del Carmen 7, ya había otros seis barcos anotados con el mismo nombre y tres más se sumaron en los últimos dos años con el nombre de la patrona de los pescadores. Manuel sale a las 4 al mar. En plena noche. Y normalmente regresa para hacer un bocadillo en la Taberna del Puerto cerca de las dos.
Manuel tiene un amigo, José, también capitán y dueño de un barco. José y Manuel salen a las cuatro con sus barcos mar adentro todos los días menos los domingos y pescan uno cerca del otro en caso de necesitarse. José y Manuel cuando vuelven del mar comen y beben juntos en la Taberna hasta las 4, pocas veces más tarde que eso, pues José se ha casado y recoge a la mujer cuando sale de la fábrica de hielo a las 4.30 Hs. José es puntual aunque una o dos veces al mes se duerme desde que pescan juntos hace ocho años. Manuel no ha faltado un día al mar. Con su salud de hierro los días que el puerto ha estado abierto Manuel ha salido a buscar pesca. Pero últimamente Manuel, cuando José a las cuatro corre a buscar a su esposa, se queda bebiendo solo. Y cuando bebe solo la cabeza le ronda sobre la vida. Manuel es un tanto tímido por eso no se ha casado pero sabe de mujeres, lo sabe porque un vieja holandesa le ha ensañado todo, los jueves que tiene cita fija a las 9 en el Gato Azul. Manuel, cuando bebe solo piensa un poco en eso y un poco más allá con respecto a su vida. Aunque Manuel vive solo mantiene a su padre, que a roto la cadera en la tormenta del 2003. Aún así ha podido hacerse de algún ahorro para cualquier caso, ya que grandes gustos no tiene. Manuel piensa un poco en la continuidad de los días y se pregunta sobre si está a gusto con esto de un día tras otro haciendo lo mismo en la rutina de su vida. Ha pensado en otras cosas como escape a esto, pero nunca llegó mas lejos que en casarse con la hija del marinero del Seguimos flotando aún. Y bien sabe que no es el momento. Manuel imagina otra cosa desde que bebe solo en la Taberna del Puerto. Y a Manuel esas cosas se le notan en la cara, porque José por las mañanas le ha preguntado que ocurre con su cabeza que le nota preocupado. Pero Manuel lo vacila y le arroja una pescado cuando se pone así. Y así los días pasan.
Una mañana luego de haber extendido la red sobre un banco a unas 4 millas de la costa Manuel queda durante unos momentos mirando como el sol rompe la noche en mil pedazos de colores y amanece. Poco después recoge las redes vacías y prepara el espinel de arrastre. Esa mañana José se ha dormido y no ha salido al mar. Manuel, como si una alarma se encendiera en su cabeza, decidió llevar a cabo su plan ese mismo día. Irá por la tarde y tomará un bus que lo llevará sin rumbo. Saldrá a conocer lo que pueda durante unas semanas. Primero irá al banco, cogerá unas miles de pesetas y luego partirá hacia las primeras vacaciones de su vida.
Manuel piensa en ello despanzurrando doradas y echando las tripas por la popa donde una docena de gaviotas y algún tiburón pelean por los restos. Manuel siente como el espinel se tensiona y hace virar un poco la proa. Debe de haber cogido uno grande porque ese rolido no es enganche en roca, piensa Manuel. Comienza a recoger el sedal, pero éste viene liviano. Y ese día Manuel se confía mientras su cabeza hace planes. Repentina, una sombra plateada asoma de las profundidades hasta la superficie por una fracción de segundo y se zambulle como bala tensando el sedal hasta que sale humo por el roce con el guante, y mientras intenta recoger el bichero realiza un mal movimiento que lo toma mal parado y el sedal se escapa de sus manos. Manuel pensando en otras cosas mientras recogía el sedal olvidó sacar unos de los anzuelos con cuerda de acero del espinel y se engancha a la manga del abrigo y lo arrastra por la borda al mar. El atún enloquecido que busca salvarse lo remolca a las profundidades con la fuerza de un tren y Manuel busca en su cintura con la mano libre pero no encuentra el cuchillo que siempre lleva para despanzurrar pescado y poco puede hacer más que conservar el aire en los pulmones mientras por un instante ve como el Virgen del Carmen 7 se aleja hacia arriba junto a sus vacaciones y los pulmones no le soportan más y José que se ha dormido seguramente harto borracho de la noche anterior y Manuel piensa como le hubiese gustado decirle que lo acompañara en el viaje pero Cecilia no le habría permitido que los dos viajen sin ella con toda la razón del mundo y los ojos de un atún lo acompaña y lo observa y Manuel siente una cosa rara, como de una extraña libertad, y como la lucha se pierde y la presión que prensa sus tímpanos cuando abre la boca para dejar pasar el agua salada que incendia sus pulmones y llena el cuerpo de tanto mar como todo un atún que intenta desovar entre cientos de kilómetros de redes y anzuelos para concluir en la lata que abro para rematar la ensalada que en un minuto devoraré mientras cierro esta idea que me carcome respecto a que la carne finalmente cambia de sabor mas que de forma.




(un boceto aun sin corregir demasiao)
G. G.
22-11-005